La Policía consolidó su presencia en Parotani y, con apoyo militar, puso en marcha un plan progresivo para liberar las principales carreteras de Cochabamba, durante las primeras horas de vigencia del estado de excepción declarado la madrugada de este sábado.
El comandante departamental de la Policía en Cochabamba, coronel Alejandro Basto, informó que la institución desplegó la totalidad de su personal disponible y coordina las operaciones con la Séptima División del Ejército, las Fuerzas Armadas, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y otras entidades.
Parotani, ubicado aproximadamente a 40 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, es considerado un punto estratégico porque conecta al departamento con La Paz y Oruro, además de constituirse en una vía fundamental para el transporte hacia los puertos de exportación.
“Estamos dando cumplimiento al estado de excepción y coordinando con el Ejército, las Fuerzas Armadas y otras instituciones, como la ABC, para proceder con el desbloqueo”, explicó Basto.
La autoridad señaló que los operativos abarcan las rutas hacia Sucre, el camino antiguo a Santa Cruz y la carretera occidental que comunica Cochabamba con Oruro y La Paz.
Según el jefe policial, el despliegue alcanza actualmente el 100% de las rutas consideradas prioritarias, aunque las tareas serán ejecutadas de manera gradual para evitar enfrentamientos y reducir los riesgos para la población y los efectivos.
Parotani será la base de las operaciones
Basto explicó que la primera acción consiste en consolidar el control de Parotani, un sector que no fue tomado por los bloqueadores y donde permanece un fuerte contingente policial.
Desde ese punto, las fuerzas estatales extenderán sus operaciones hacia las demás rutas interrumpidas del departamento.
“Estamos consolidando en primera instancia Parotani. Después vamos a ampliar nuestras operaciones para realizar el desbloqueo de todo el departamento y garantizar la libertad de locomoción”, manifestó.
La estrategia fue definida junto con el alto mando policial y la sala de crisis instalada este sábado para evaluar la situación de las carreteras y coordinar la actuación de las instituciones involucradas.
El coronel afirmó que la Policía y las Fuerzas Armadas trabajarán de manera conjunta, pero aseguró que las intervenciones se realizarán respetando los derechos humanos y las garantías constitucionales.
El objetivo, según explicó, es generar condiciones para que vuelvan a circular los vehículos de transporte pesado, pasajeros, alimentos y otros productos que permanecieron retenidos por los bloqueos.
Primera fase hacia Santa Cruz
El comandante informó que la primera fase del cronograma de desbloqueo contempla habilitar el tránsito hacia Santa Cruz mediante el camino antiguo.
La Policía optó inicialmente por esa ruta mientras evalúa la situación en otros sectores, especialmente en la zona del Chapare, donde organizaciones movilizadas anunciaron que mantendrán sus medidas de presión.
“En la primera fase estamos habilitando hacia Santa Cruz, pero por el camino antiguo. No estamos yendo a confrontarnos con nadie; queremos actuar en un ámbito de tranquilidad y paz social”, afirmó Basto.
El jefe policial sostuvo que la intención es evitar pérdidas de vidas y personas heridas, y aseguró que los operativos buscarán cumplir la misión constitucional de garantizar la libre circulación y el cumplimiento de la ley.
Una vez consolidada esta primera fase, los contingentes avanzarán hacia otras carreteras para restablecer la conexión de Cochabamba con el occidente y el resto del país.
Controles contra armas y explosivos
La Policía también reforzó los controles en retenes, puentes y puntos estratégicos para impedir el traslado de armas de fuego, dinamita y otros artefactos que puedan ser utilizados durante los bloqueos.
Basto indicó que estos controles se realizaban desde el inicio del conflicto, pero fueron intensificados tras la declaratoria del estado de excepción.
“Estamos realizando puntos de control policial en diferentes puentes y retenes”, señaló.
La autoridad recomendó a la población mantener la tranquilidad y aclaró que el estado de excepción no suspende de manera general las actividades cotidianas ni los derechos constitucionales.
Explicó que las restricciones se concentran en los lugares donde existen bloqueos o se detecta la presencia de personas con armas de fuego, dinamita u otros objetos destinados a provocar violencia.
Aunque Basto mencionó limitaciones a determinadas reuniones, precisó que estas se vinculan con puntos de bloqueo y escenarios de conflicto, y no con las actividades normales de la ciudadanía.
La Policía aseguró que el departamento permanece relativamente tranquilo y que el despliegue busca recuperar la transitabilidad sin afectar a las personas que desarrollan sus actividades con normalidad.
Los operativos continuarán durante la jornada bajo un cronograma por fases y con participación coordinada de policías, militares y personal encargado de retirar obstáculos y limpiar las carreteras.