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Carolina Ribera, hija de la expresidente Jeanine Áñez fue "agredida" por varios policías, cuando se apostó frente al campus universitario, en la ciudad beniana de Trinidad, mostró un cartel y gritó “liberen a mi madre”.

Así se refleja en un video que circula en las redes sociales, donde se muestra el momento. Se observa en la imagen a varios policías que embisten a la hija de la expresidenta.

Al menos 10 uniformados corren hacia donde se encontraba la joven, quien gritaba “liberen a mi madre, liberen a mi madre” y sostenía un cartel con un texto similar. 

La redujeron con violencia, según la denuncia. Luego, un paneo muestra a decenas policías que resguardan el lugar y observan la escena. De fondo se escuchan otras voces que les gritan “abusivos” a los uniformados, y otras que piden que la dejen en paz.

Un jefe policial apunta con el dedo a un acompañante de la joven, que reclamaba que Carolina sólo estaba ejerciendo su derecho a la protesta. El uniformado, en voz alta, le dijo “eso no es derecho, es tentativa de suicidio”, y argumentó que ella intentó tirarse encima de un vehículo, lo que fue desmentido por Ribera. “Yo sólo me manifestaba pacíficamente, no quería suicidarme”, aseguró la joven.

Carolina Ribera relató que procedió a protestar “esta tarde, al enterarme que llegaban el presidente y vicepresidente a Trinidad. Estoy desesperada como hija y lo único que quería era que me escuchen. Clamo, pido y suplico que ella pueda defenderse en libertad y me quebranto por la impotencia. Duele la injusticia y que personas que se supone que deben defendernos como Policía, sean los que nos golpeen y agredan por órdenes de este Gobierno”.Los efectivos también le quitaron el cartel que decía “Élite masista, liberen a Jeanine”. 

Si usted pone atención, rompieron solamente la parte en la que dice el nombre de mi mami y me lo devolvieron. Me lastimaron, pero más que los golpes duele la injusticia”, aseguró la joven.

Norka Cuéllar, una de las abogadas de Áñez, señaló que a la joven “le lastimaron los brazos y tiene contusiones en distintas partes del cuerpo. Es un abuso policial, ante una mujer que simplemente en su desesperación reclamaba por la libertad de su madre. No era necesario semejante despliegue”.

Al final, la obligaron a retirarse “porque la amenazaron con detenerla si es que no lo hacía”, aseguró la jurista.

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