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Dicen que es cierto. Desde el interior de Palacio Quemado señalan que es verdad que dos miembros del gabinete de Jeanine Áñez casi terminan a los golpes, pese a que Óscar Ortiz negó una inminente gresca con Arturo Murillo. El cruceño, cesado el lunes de sus funciones como ministro de Economía, no mintió, porque él no era el que iba a enfrentar a Murillo, sino otro cochabambino, Óscar Mercado, que renunció el lunes a la cartera de Trabajo. Esto fue contado el martes por Jerjes Justiniano, primer ministro cesado por Áñez, allá por diciembre, y fue corroborado luego por otro miembro del gabinete.

El texto

Toda la pelea se originó por la intención de Murillo de hacer que sus colegas firmen un decreto supremo para “devolver” la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (Elfec) a sus antiguos accionistas, Luz del Valle y Comteco. 

Según consta en un documento al que tuvo acceso EL DEBER, el conflicto se inició el 10 de septiembre, cuando Murillo introdujo el proyecto de decreto por “vía rápida”, es decir, sin pasar por los conductos de análisis regulares que siguen los decretos. El documento planteaba restituir las acciones a sus antiguos propietarios, ya que el Gobierno las había expropiado en 2010, se había comprometido a pagar su precio en 2012, pero no lo había hecho.

No solo se planteaba devolver la compañía, sino que el decreto decía qué hacer con las acciones. Las de Comteco,  una cooperativa telefónica similar a Cotas, debían repartirse entre todos y cada uno de sus socios activos en 2010 y hasta entonces, sus ganancias debían ser administradas por un fideicomiso.

Dicen que no fue Ortiz el único que se opuso a este decreto, sino que se negaron a firmar varios ministros. Le trataban de explicar a Murillo que Elfec figuraba en los libros de ENDE, que si firmaban ese decreto serían enjuiciados y perseguidos de por vida por afectar los bienes del Estado, que además no era posible determinar el destino de las acciones que volvían a ser privadas a través de un decreto.

Aseguran que Murillo le dijo a Ortiz que él siempre había aprobado sus proyectos regionales y a Mercado le espetó que estaba en ese ministerio porque él lo puso allí, lo que desencadenó una airada discusión.

A partir de ese momento, Ortiz también se opuso a que Murillo concrete la compra de camionetas que serán entregadas a mediados de 2021 y equipos de comunicación que tampoco serían recibidos mientras ellos estén en funciones. Al final, Ortiz terminó saliendo del gabinete, dos ministros más lo siguieron y Murillo también se fue, pero a Estados Unidos, a buscar dinero y apoyo.

El otro decreto

En los últimos dos días, tanto Yerko Núñez, ministro de la Presidencia, como Marcel Rivas, director de Migración, salieron a asegurar que Ortiz sí había firmado un decreto sobre Elfec. Sin embargo, no fue el propuesto por Murillo. Se trata de un instrumento jurídico que instruye un estudio largo para establecer si es posible devolver las acciones como pretende Murillo, que ha tomado este caso como una promesa suya y de la presidenta Áñez para Cochabamba. Difícilmente el estudio estará concluido antes de que termine la gestión de ambos.