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Una mujer que estaba en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Boliviano Holandés, de El Alto, falleció ayer y dejó en la orfandad a un bebé recién nacido, también internado en terapia porque sus pulmones no desarrollaron lo suficiente. También le faltará a sus otros dos hijos mayores, debido a que los bloqueos de sectores afines al MAS que demandan que las elecciones se realicen el 6 de septiembre y no el 18 de octubre, terminaron completamente con la provisión de oxígeno en el tanque central y en los secundarios del nosocomio.

El subdirector Herlan Murillo, explicó que en la UTI hay cuatro camas, mientras que en la sala de cuidados intermedios otras 12, todas están ocupadas. “Estos 16 pacientes son oxígeno-dependientes y si no lo reciben por más de 10 minutos, pueden morir” y eso fue lo que “lamentablemente ocurrió  con la paciente que falleció”.

Pero el problema fue más allá porque cinco recién nacidos, que están en terapia neonatal porque no desarrollaron sus pulmones lo suficiente antes de venir al mundo, también estuvieron en serio riesgo. Afortunadamente, una cisterna llegó pasada la medianoche.

Los familiares se movilizaron desesperados para conseguir tubos de oxígeno, “tanto ellos como el personal médico estamos con el Jesús en la boca esperando que no ocurra lo peor, y ayer ocurrió. Los bloqueadores no entienden que en estos casos, quitarle el oxígeno a un paciente crítico o a un neonato con complicaciones, es como sacar un pez fuera del agua. No proveerles de oxígeno, es negarles la vida”, dijo Corina Rocha, la jefa de la UTI, a la Red Unitel.

El drama de la mujer que falleció ayer es enorme y consternó a todos. “El bebé de la señora nació un día antes y también se encuentra en cuidados intensivos. Fue desgarrador ver que un angelito de apenas 24 horas de nacido quedó huérfano, como sus dos hermanitos, por causa de estos conflictos sociales. ¿Qué culpa tienen ellos?”, se preguntó la directora de UTI.

Vía crucis

Ayer, pasada la medianoche, llegaron 900 metros cúbicos de oxígeno al hospital. Tanto el subdirector como la jefa de UTI coincidieron en que eso abastecerá al hospital por una semana “dependiendo de la demanda que tengamos”.

Sin embargo, el conductor y los ayudantes de esa cisterna, sufrieron otro vía crucis. La empresa que provee del oxígeno al hospital se encuentra en Ventilla, a la salida de la carretera que une La Paz con Oruro.

La cisterna, que en condiciones normales hubiera demorado menos de una hora para llegar, pasó por una travesía que le tomó todo el día y la noche, porque los sectores movilizados dejaron pasar el vehículo, pero el conductor y sus ayudantes tuvieron que desbloquear la ruta y a su paso volver a poner las piedras, como condición para que les abran la ruta. Llegaron, pero fue tarde para salvarle la vida a una madre.