En medio de la creciente tensión social y política que atraviesa Bolivia, el presidente Rodrigo Paz descartó este miércoles declarar estado de excepción y ratificó que la salida al conflicto pasa por el diálogo y la concertación política, pese a la presión de sectores que exigen medidas más duras frente a los bloqueos que mantienen paralizadas varias regiones del país, especialmente La Paz y El Alto.
Durante una extensa conferencia de prensa realizada en Casa Grande del Pueblo, el mandatario defendió la legitimidad de su gobierno, denunció intentos de desestabilización y anunció la creación inmediata de un Consejo Económico y Social con participación de organizaciones sociales, sectores productivos y actores regionales para encarar la crisis.
“Bolivia no requiere una ley antibloqueos, lo que requiere es dialogar, reencontrarse y reconciliarse”, afirmó Paz, quien insistió en que los conflictos deben resolverse “en una mesa y no en los bloqueos”.
La crisis se agudizó en los últimos días por el desabastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos en La Paz y El Alto, además del incremento de precios en productos básicos. El presidente recordó que los cortes de rutas ya provocaron al menos tres muertes vinculadas a la imposibilidad de traslado de ambulancias y pacientes.
Pese a ello, el mandatario evitó confirmar la aplicación de medidas de excepción o una intervención policial masiva para levantar los puntos de bloqueo. Consultado directamente sobre esa posibilidad, respondió que su prioridad seguirá siendo “el diálogo” y remarcó que su gobierno actuará “dentro de las normas constitucionales”.
“No voy a dialogar con vándalos”, dijo, aunque diferenció a los sectores movilizados de “personas específicas” que -según afirmó- buscan “interrumpir la democracia” y generar convulsión social.
Cambios en gabinete
Rodrigo Paz también adelantó una reorganización de su gabinete ministerial y reconoció que durante los primeros seis meses de su gestión hubo “falta de acercamiento” con algunos sectores sociales.
“Tenemos que reordenar un gabinete que tenga capacidad de escucha”, señaló. “El presidente no puede estar en todas partes, pero tiene que atender todos los problemas”, añadió.
En ese contexto, anunció que este mismo fin de semana comenzará a funcionar el nuevo Consejo Económico y Social, instancia que, según explicó, servirá para incorporar a organizaciones sociales y sectores productivos a la toma de decisiones del Ejecutivo.
“Queremos que participen todos aquellos que quieran construir gobierno conjunto”, sostuvo. Según explicó, el organismo buscará discutir proyectos, normas y políticas públicas para evitar “la desinformación” y los rumores sobre supuestas privatizaciones o nuevas cargas impositivas.
Paz convocó a la Iglesia Católica, iglesias evangélicas, Cruz Roja, médicos y organizaciones de derechos humanos a colaborar en la apertura de un corredor humanitario humanitario para permitir el ingreso de oxígeno, combustible y alimentos a La Paz y El Alto. Sin embargo, admitió que la viabilidad de esa medida dependerá también de la decisión de los sectores movilizados. “Habría que preguntarles a los bloqueadores cuándo quieren levantar el bloqueo”, sostuvo.
Las declaraciones del presidente boliviano encontraron eco en su aliado político Samuel Doria Medina (UN), que posteó “Bolivia necesita que le den certidumbre de que los conflictos sociales se resolverán, y no por medio de la fuerza bruta, sino de una estrategia política que combine negociaciones, acuerdos con los sectores movilizados y protección de las víctimas de los bloqueos”.
Desde los sectores movilizados, maestros rurales, organizaciones cocaleras y “ponchos rojos” rechazaron el llamado de Paz.