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El considerado "pez gordo" del narcotráfico, Jesús Einar Lima Lobo Dorado fue extraditado este miércoles a Brasil, luego de que pasó un año y medio de su detención. Agentes de Interpol lo sacaron de su casa en la zona del Urubó, de la ciudad de Santa Cruz.

El acusado fue trasladado por el comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera Montecinos, y un grupo de efectivos fuertemente armados, hasta la frontera de Puerto Suárez, donde fue entregado a las autoridades brasileñas.

Pero, ¿quién es Lima Lobo y por qué es tan importante para la Justicia de Brasil su extradición? El hombre es oriundo de Beni y según las investigaciones policiales era líder de un clan familiar que tenía nexos con organizaciones dedicadas al narcotráfico en Colombia y en Brasil, en este último país, precisamente con el Primer Comando de la Capital (PCC).

Su nombre cobró notoriedad desde el año 2017, cuando la Justicia de Brasil solicitó su extradición con sello rojo por el delito de tráfico internacional de drogas. Es decir, su caso era similar al de Pedro Montenegro, quien ya fue extraditado el año pasado.

Sin embargó, Lima Lobo recién cayó aprehendido por la Policía el 28 de septiembre de 2019, cuando se ejecutó un operativo en la urbanización Villa Bonita de la zona del Urubó, de la capital cruceña.

Fue el entonces ministro de Gobierno, Carlos Romero, que junto a altas exautoridades de la Policía y de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), quien lo presentó como uno de los ‘pesos pesados’ del tráfico de cocaína y ‘heredero’ del poder del conocido traficante colombiano Célimo Andrade, relacionado al otrora poderoso Pablo Escobar.

Por su parte, la Felcn lo calificó como el líder de una banda que controlaba el narcotráfico en toda la Amazonia. El entonces director de la Felcn, Maximiliano Dávila, aseguró que el dominio incluía zonas como San Joaquín, Santa Ana del Yacuma, Guayaramerín, Riberalta, Santa Cruz, e incluso Mato Grosso del Norte y del Sur en Brasil. Operaban en avionetas con pistas clandestinas, además de otras vías terrestres y fluviales.

Pero, ¿por qué tuvo que pasar más de un año para que se dé su extradición?. Según informó este miércoles el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, Lima Lobo tenía orden de excarcelación y extradición por la Justicia boliviana emitidas el 12 de diciembre del año 2019, sin embargo, “por las decisiones del gobierno de facto esto no sucedió, más al contrario fue beneficiado en septiembre del año 2020 con detención domiciliaria”.

El considerado “pez gordo del narcotráfico”, solo estuvo detenido en Palmasola desde finales de septiembre de 2019 hasta el 20 de diciembre del mismo año, debido a que una orden emitida por una Sala Constitucional del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz determinó que sea internado en una clínica privada de la ciudad de Santa Cruz, donde el costo por noche era de Bs 1.300.

En ese centro médico privado, el sindicado líder de una organización dedicada al tráfico de drogas permaneció por más de tres meses y EL DEBER confirmó su internación en una de las suites del lugar. Luego fue beneficiado con arresto domiciliario.

El día que Lima Lobo debía ser extraditado a Brasil, 12 de diciembre de 2019, la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz admitió una acción de Amparo Constitucional presentada por la defensa del acusado, con lo cual se suspendía de manera temporal la extradición hasta que sea emitido un fallo.

Posteriormente, el 4 de enero de 2020, dicha Sala dejó sin efecto el Auto Supremo que autorizaba la extradición de Lima Lobo, pedida por Brasil por narcotráfico, aunque la decisión pasó a revisión del Tribunal Constitucional Plurinacional en Sucre.

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