En medio de la crisis económica del país, el Gobierno congeló los precios de los combustibles por otro medio año y esta medida generó, entre los políticos, una serie de reacciones a favor y en contra.
La diputada de Libre Cecilia Vargas dijo que es una determinación “favorable” para la población, pero que “otra vez tenemos medidas a medias” porque en paralelo se deberían asumir otras acciones estructurales.
La senadora del PDC Ana María Crispín consideró que este congelamiento temporal de los precios solo genera incertidumbre porque “parecería que fuera una bomba de tiempo”.
“¿Eso qué significa? Que vamos a subir (los precios) de aquí a un tiempo (…) y la población no puede vivir con esa incertidumbre de si van a subir en un mes, una semana o un año”, señaló.
El diputado del PDC Ruddy Pantaleón dijo que “por lo menos hasta enero podemos estar un poco tranquilos tomando en cuenta de que se siente la crisis económica después de haber vivido 53 días de paro”.
Entonces, “creo que es una medida acertada. Ojalá que hasta enero se pueda encontrar otra salida que sea la que menos perjudique a la población boliviana”, expresó.
El senador Branko Marinkovic afirmó que “el Gobierno acaba de tomar una decisión que puede terminar convirtiendo el subsidio a los combustibles en el más grande de nuestra historia”.
“Sinceró el tipo de cambio, pero decidió mantener congelados los precios de los combustibles durante un año, justo cuando el conflicto en Medio Oriente amenaza con seguir elevando el precio internacional del petróleo. Es decir, mientras el costo de importar combustibles puede seguir aumentando, el Estado decide comprometer todavía más recursos para sostener un subsidio que ya era insostenible. Si el Estado sabe que uno de sus mayores gastos seguirá creciendo, lo lógico sería que reduzca otros gastos”, indicó.
El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, también dijo que mantener el subsidio a los combustibles “le hace daño a la economía”, pero que “aumentar hoy el precio de la gasolina sería muy complicado” por la crisis en el país.
“La gente no está en condiciones de pagar (nuevos) precios porque si sube la gasolina, de por sí habrá una elevación de toda la canasta familiar. Entonces, tenemos que andar con cuidado”, agregó Reyes Villa.
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, aseguró que las actuales condiciones “nos hacen prever que estamos en un escenario de equilibrio”.
“Hoy día el petróleo, por suerte, se ha mantenido en torno a los 72 y 71 dólares. Estamos muy cerca del precio al cual nosotros habíamos modificado (los precios de combustibles) en diciembre y, por lo tanto, hay un equilibrio o hay mejores condiciones financieras”, destacó el ministro.