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Un año, dos meses y diez días pasaron desde que Álvaro García Linera salió del país luego de renunciar a su cargo de vicepresidente para reaparecer convertido de nuevo en analista político y evaluar la gestión de Gobierno que llevó junto con Evo Morales. En la entrevista televisiva dijo que ya no dejará el país y que se quedará a formar líderes políticos.


“Ahora quiero dedicar mucho tiempo a la formación, no quiero salir de Bolivia, no voy a salir de Bolivia, voy a estar acá, no voy a ejercer ningún cargo público, quiero transmitir mis conocimientos y quiero recibir conocimientos de las nuevas juventudes, transmitir organización en particular a los grupos de jóvenes del campo, de las minas, de los barrios populares”, dijo en la entrevista que concedió a la red ATB.


Álvaro García Linera dejó el país el 11 de noviembre, un día después que renunciara al cargo de vicepresidente, junto con Evo Morales. Ambos dejaron territorio nacional desde el aeropuerto de Chimoré y regresaron en esa misma fecha. Desde entonces participó en algunas reuniones en Cochabamba junto con Morales y los exministros, pero no había dado ninguna entrevista en Bolivia hasta la noche del viernes.


Más de 14 meses después dijo que él no quería ser candidato y que su idea siempre fue la de formar nuevos políticos.

El 7 de enero del pasado año, en una entrevista a un medio alemán, Evo Morales dijo que fue un error aceptar ir por cuarta vez consecutiva a las elecciones en Bolivia.

El sucesor de García Linera, el indigenista, David Choquehuanca, también calificó como un error la candidatura de Morales; pero el exvicepresidente se cuidó de mencionar esa palabra.


“Quiero formar nuevas generaciones de luchadores sociales, que hagan mejores cosas que nosotros y aprender también ellos, hay muchas cosas que se aprende siempre de la juventud, es un intercambio, siempre quise hacer eso, no quería ser vicepresidente en las elecciones últimas del año 2019, tú lo sabes”, dijo dirigiéndose a su interlocutor, Jaime Iturri, con quien estuvo en Argentina y volvieron cuando Morales decidió el retorno.


El recuento


García Linera, fue invitado al programa “Estudio abierto” para realizar una evaluación de los 12 años del Estado Plurinacional e hizo referencia a todos los actos administrativos que realizaron en ese tiempo, desde la reforma educativa, la nacionalización de las empresas nacionales, la autonomía y el viraje político regional.


Recordó que en 2006 el analfabetismo en Bolivia llegaba al 10 % y que ese factor fue reducido después de aplicar el plan cubano de alfabetización que redujo ese índice a menos del 2% que es el promedio que tiene la región.


Aseguró que solo la nacionalización de las empresas estratégicas permitió el acceso a más recursos que entregaron a las universidades y los gobiernos subnacionales. Explicó que durante su estadía en México y Argentina, donde impartió clases, pudo comprobar el bajo nivel académico que tienen los universitarios bolivianos.


Censuró a los gobiernos departamentales y dijo que se dedicaron a esperar el dinero del Estado central y no se ocuparon de generar sus propios recursos. La entrega de más dinero a las regiones no llevó al progreso integral de las mismas.


2019


Y al final atacó el viraje político que ocurrió en la región y comparó lo sucedido en Estados Unidos con el ataque al capitolio, ordenado por el expresidente, Donald Trump, con lo que pasó en las anuladas elecciones de 2019. Aseguró que en Bolivia ocurrió algo similar y señaló directamente al presidente de CC, Carlos Mesa que, a criterio de García Linera, ordenó el ataque a los tribunales electorales departamentales del país.


Fueron cinco tribunales que fueron quemados, recordó el exvicepresidente, y aseguró que también se convocó a una marcha pacífica para defender el voto de sus adherentes, tal como sucedió en EEUU. También dijo que en Bolivia se habló de fraude electoral ocho meses antes de los comicios y que Trump habló un año antes de un posible fraude electoral en EEUU.


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