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La situación se agrava. Regiones demandan atención y critican el incumplimiento de promesas por parte del Gobierno nacional, en medio de la emergencia sanitaria por el Covid-19, que ya cobró la vida de 91 personas y tiene 1.886 personas infectadas en el país.

El temor por el colapso del sistema de salud, la falta de pruebas, la demora en la llegada de respiradores y la lentitud en la instalación de laboratorios para el diagnóstico son los principales cuestionamientos, sobre todo desde Santa Cruz, departamento que aglutina más de un 60 por ciento de los casos.

La primera semana de abril, la presidenta Jeanine Áñez anunció la compra de 500 respiradores para incrementar la capacidad de atención en los hospitales; hace una semana, el ministro de Salud, Marcelo Navajas, dijo a EL DEBER que un primer lote llegará entre el 7 (hoy) y el 10 de mayo.

Óscar Urenda, secretario de Salud de la Gobernación cruceña, que ahora está en aislamiento, exigió hace días atención de las autoridades nacionales, ante el temor de la saturación de su sistema de salud. “Con 400 casos en cuatro días, en Santa Cruz están saturándose sus hospitales Covid-19 y debemos demandar lo que hemos convenido con el Gobierno nacional, que son contratos para el personal y respiradores para nuestros pacientes”.

Respecto a los laboratorios, hace un mes el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) entregó 13 laboratorios para diagnosticar el Covid-19, tres PCR y 10 GeneXperts; estos últimos debían ser distribuidos en las ciudades capitales del país, para evitar que se realicen traslados terrestres y aéreos de las pruebas, demorando los resultados.

Sin embargo, hasta ahora todavía no fue consolidada la red de espacios para realizar los análisis. El mismo ministro de Salud dijo ayer que recién se calibra un equipo en Cochabamba, otro en Tarija y después se hará lo mismo con Beni, Oruro y Potosí, que todavía envían sus muestras a La Paz y Santa Cruz.

Sobre las pruebas, el embajador de Ciencia y Tecnología, Mohammed Mostajo, dijo a mediados de abril que Bolivia contaría con casi medio millón de pruebas, que, de forma progresiva, irían llegando al país. La semana pasada Navajas admitió que los kits para los laboratorios Gene Xpert recién llegarían la segunda quincena de mayo, por lo que ahora se optó por realizar test rápidos al personal de salud, que pueden ocasionar falsos negativos.

La impotencia ante la situación incluso llegó al llanto. El alcalde del municipio chuquisaqueño de Incahuasi, Filomeno Cruz, reaccionó impotente ante la falta de pruebas. “No sabemos qué va a pasar, la población está preocupada, asustada y la verdad no sabemos hasta dónde vamos a aguantar”, deploró.

Esta mañana el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, también criticó el accionar del Gobierno. “El ministro de Salud nos pidió tres semanas de contención, ya van dos meses que hemos venido conteniendo y aquí hay un esfuerzo loable, heroico diría yo de muchas personas que arriesgan su vida y su salud y entre ellas seguro que vamos a contagiarnos”, manifestó, reflejando la dramática situación y el temor por el colapso de los centros médicos.

Para esta jornada se anuncia una reunión de Gabinete que evaluará las características para definir los niveles de riesgo, tomando en cuenta que desde el 11 de mayo debería ingresarse, en algunos municipios, a una cuarentena dinámica y se anuncia para la noche, una conferencia de prensa de Navajas.

En una de sus últimas declaraciones públicas, el ministro de Salud señaló que “si nos va bien” habrá 10.000 casos de Covid-19 en el país este mes y que “el momento que esta pandemia empiece a bajar es cuando el 60 por ciento o más de la población esté contaminada, a partir del 80 por ciento, 70 por ciento, vamos a decir que la hemos ganado y lamentablemente en ese combate y durante ese tiempo, vamos a tener muchos fallecidos y vamos a tener todavía más fallecidos”.