Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció un grave deterioro de las condiciones para el ejercicio periodístico en Bolivia, tras registrar al menos 14 ataques contra periodistas y equipos de medios nacionales e internacionales entre el 12 y el 18 de mayo, en medio de la crisis política del país.
Las agresiones ocurrieron en al menos cuatro regiones en la coberturas de protestas, bloqueos y enfrentamientos. Según el informe, los ataques incluyeron golpizas, pedradas, explosiones de dinamita, gases lacrimógenos, amenazas de linchamiento, daños a equipos y vehículos, e incluso intentos de detención policial.
RSF advirtió que la violencia provino tanto de manifestantes como de fuerzas del orden, además de grupos vinculados a cooperativas mineras.
“El hecho de que periodistas se vean obligados a ocultar sus acreditaciones o renunciar a salir a las calles por miedo refleja un grave deterioro de las garantías para el ejercicio del periodismo en Bolivia”, afirmó Artur Romeu, director de RSF para América Latina .
Entre los casos documentados figuran la agresión especialmente a periodistas de cadenas nacionales. También hubo agresiones contra corresponsales internacionales, algunos de los cuales fueron perseguidos, golpeados y amenazados.
Bolivia ocupa el puesto 91 de 180 países en la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa 2026 elaborada por RSF.