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¿En qué consistía el plan 'Sebastián Pagador'?, esa fue la pregunta que formuló la Fiscalía a uno de los acusados del caso Senkata. El sindicado en cuestión era el general Franko Suárez, apuntado como responsable del operativo de retoma de la planta de YPFB en el lugar y diseñador del plan de transporte de cisternas de El Alto hasta el Colegio Militar en la zona Sur de La Paz. Dicho plan se constituyó en una orden el 11 de noviembre, un día después de la renuncia de Evo Morales.

La declaración del Suárez fue extensa, empezó a las 09:20 del 1 de marzo de 2021 y concluyó a las 17:10 de ese mismo día. Sentado, frente a los fiscales Iván Cernadas Miranda y Favio Maldonado Parada, describió todos los sucesos y quiénes estaban al mando de las unidades. Son 17 páginas de preguntas y respuestas, siete contemplan la descripción de lo que pasó el 19 de noviembre de 2019 en la planta de Senkata, durante los conflictos ocurridos días después de la renuncia de Evo Morales a la Presidencia.


En el Ejército existe el plan República, elaborado en el departamento tercero del Ejército (operaciones) y un anexo es el plan Sebastián Pagador, el cual se actualiza en cada gestión. Este plan es permanente, cuyo objeto es brindar seguridad física a los servicios públicos esenciales y empresas estratégicas del Estado Plurinacional de Bolivia. El plan Sebastián Pagador fue actualizado al inicio de la gestión 2019, sin especificar los puntos a ser resguardados. No se conoce dónde y cuándo se va a ejecutar; es a través de una orden superior que este plan, si se va a ejecutar, se convierte en orden”, refirió el oficial.


El plan Sebastián Pagador tiene como anexo A otro denominado 'Operación carburantes', destinado a brindar seguridad física a instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en todo el territorio nacional y está a cargo de la División Mecanizada 1.


Todas las unidades elaboran planes de acción con el lineamiento del 'Sebastián Pagador'. Nadie puede elaborar planes alternativos. Cuando se da la orden, cada unidad elabora el suyo especificando sus necesidades logísticas, porque cada una tiene características geográficas diferentes.


“El empleo del movimiento de los motorizados es para transporte de personal y como factor psicológico de disuasión incluyendo el uso de megáfono ante cualquier situación”, declaró Suárez y dijo que él dispuso la movilización de vehículos y tropas por orden del comando general del Ejército, a cargo del general Iván Inchauste, quien también guarda detención en el penal de San Pedro.

Qué movilizó el plan

La implementación de este plan no es propia de una unidad, según el general Suárez, porque todos los departamentos participan en su elaboración. Así, el departamento Tercero de Operaciones diseñó la movilización; el Cuarto estuvo a cargo de la logística; y el Segundo se encarga de Inteligencia.


"Pero los departamentos se aplazaron porque Operaciones no cumplió con el abastecimiento, evacuación, transporte y mantenimiento; los de Inteligencia no tenían información sobre la situación del conflicto en la planta de Senkata y sus inmediaciones", sostuvo Suárez.


Las unidades que estuvieron a cargo de la movilización de vehículos ZFV-05 fueron el regimiento 8 Ayacucho de Achacachi y el regimiento de satinadores 25 que tiene base en Challapata (Oruro), quienes habían sido movilizados el 16 de noviembre desde esa localidad.


“Toda nuestra operación se ejecutó en el interior de la planta de Senkata para reforzar y resguardar estas instalaciones organizándose a los mecanizados y el personal para la seguridad por patrullas bajo el mando de sus comandantes en diferentes puntos y puerta principal de ingreso a la planta", refirió el ex-jefe militar.


El general Suárez aclaró que él era el comandante de las operaciones, pero desde el Comando en Jefe de las FFAA le informaron que quien estaba a cargo era el coronel Julio Tamayo Rivera, a quien cedió el mando, pese a ser su inferior.

Las armas

“Para la operación de seguridad y refuerzo de la planta de Senkata se llevó escopetas 12 mayor americanas (tres unidades), fusiles Galil de industria israelí calibre 5.56 mm (nueve unidades). Al término de la misión, se realizó un inventario para verificar qué tipo de munición se utilizó y su unidad reportó que no hicieron uso de este armamento, porque los fusiles Galil no están diseñados para balas de fogueo.


Los que sí estaban armados eran los satinadores de Challapata quienes tenían 54 fusiles Galil y 12 ametralladores calibre 7.62 mm en las torretas de los mecanizados, al igual que siete vehículos blindados (ZFV) y 54 pistolas de dotación, calibre 9 mm.


Según la declaración de Suárez fue el exministro de Defensa, Fernando López, quien ordenó desplazar a todo el personal en una reunión virtual. “Sí, en esa fecha (el 19 de noviembre) estuvo presente el ministro de Defensa, Luis Fernando López, quien al concluir los partes requirió que se saquen los vehículos y camiones con combustible desde Senkata, porque la población se encontraba desabastecida de combustible y gas.


Aquel día se produjeron los hechos más sangrientos del Gobierno de Jeanine Áñez porque 11 personas fallecieron producto de la balacera y casi medio centenar resultó herida. El Gobierno de entonces se refirió a un "enfrentamiento" mientras que los alteños aseguran que se trató de una "masacre".

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