El presidente Rodrigo Paz anunció que el Ejecutivo comenzará a enviar a la Asamblea Legislativa un paquete de reformas estructurales que, según afirmó, fue previamente socializado con las diferentes bancadas parlamentarias. El objetivo, dijo, es reactivar la economía, atraer inversiones y generar empleo.
“Desde ayer nos hemos reunido con los diferentes grupos parlamentarios porque vamos a empezar a enviar las normas. Esas normas se van a reflejar en obras, industria, empleo y desarrollo”, declaró el mandatario.
El paquete forma parte de la nueva etapa anunciada por el Gobierno después de los 53 días de protestas y bloqueos que paralizaron carreteras, afectaron el abastecimiento y profundizaron las dificultades económicas del país. Durante esa crisis, Paz anticipó la conformación de un Consejo Económico y Social para construir consensos en torno a las reformas.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, informó anteriormente que el Ejecutivo prepara alrededor de 12 proyectos de ley. Entre las prioridades se encuentran una nueva Ley de Inversiones, otra de Hidrocarburos y una reforma para el sector minero, normas con las que el Gobierno pretende modificar la estructura económica consolidada durante casi dos décadas de administraciones del MAS.
Las iniciativas llegan en un contexto marcado por la caída de la producción de gas, la escasez de dólares, las dificultades para importar combustibles, el déficit fiscal y el debilitamiento de varias empresas estatales. El Ejecutivo sostiene que el país necesita recuperar su capacidad productiva y atraer capitales para abrir nuevas fuentes de ingresos.
Paz afirmó que la estrategia busca reducir la dependencia histórica del gas, aunque aseguró que Bolivia puede volver a ser un país gasífero. Paralelamente, planteó avanzar hacia el aprovechamiento de energías renovables, especialmente la solar.
“Vamos a volver a ser un país gasífero, pero también debemos desarrollar nuestras propias energías. Y, sobre todo, una energía que nos ha dado Diosito: el sol. Ahora hay que ir hacia las energías renovables”, señaló.
El anuncio se produce cuando la Asamblea Legislativa cumple su receso y mantiene pendientes varias normas consideradas urgentes por el Gobierno. Entre ellas están el Presupuesto General del Estado reformulado, proyectos vinculados con la inversión y los hidrocarburos, además de leyes relacionadas con la reorganización institucional y la administración de justicia.
El escenario legislativo es complejo. Seis fuerzas tienen representación parlamentaria y el oficialismo, articulado formalmente alrededor del PDC, enfrenta divisiones internas. Por ello, la aprobación del paquete dependerá de acuerdos con las bancadas de Libre, Unidad y otras agrupaciones.
Paz aseguró que las reuniones con los grupos políticos serán periódicas para explicar el contenido de las normas y facilitar su tratamiento. “Agradecer a los parlamentarios de los diferentes grupos políticos. Lo haremos periódicamente para ir explicando las leyes y las normas”, afirmó.
El mandatario admitió que la implementación será difícil, aunque sostuvo que el país empieza a mostrar señales de recuperación después de la crisis social.
“Está empezando a funcionar, aunque es difícil. Quiero agradecer a Viacha, El Alto, La Paz y a todo el país. Todos, de una u otra manera, fueron afectados y ahora estamos saliendo con mucha fuerza”, manifestó.
El Gobierno presenta las reformas como el inicio de un nuevo ciclo económico. Sin embargo, su alcance dependerá del contenido final de los proyectos, de las garantías que ofrezcan a la inversión, de la disponibilidad de financiamiento y de la capacidad política del Ejecutivo para construir mayorías en una Asamblea fragmentada.