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La ex autoridad que dejó su cargo a Óscar Ortiz señaló que el pueblo debe juzgar su gestión, destacó la experiencia de su sucesor y recordó los momentos que desde ese Ministerio enfrentó el cerco a La Paz.

¿Cómo calificaría su gestión?
Yo no puedo calificar mi gestión, creo que los jueces deben ser los ciudadanos bolivianos. De todas maneras, una de las cosas que más me gustó hacer cuando recién ingresamos, fue enfrentar el cerco a la ciudad de La Paz y El Alto. Tuve el grato honor de dirigir todo ese aprovisionamiento y coordinar muy bien con las otras regiones, las FFAA, con los alcaldes, recuerdo mucho a Soledad Chapetón de El Alto y Luis Revilla de La Paz. Creo que ese fue nuestro estreno.

¿Qué vino después?
Trabajamos, buscando desde las empresas que estaban totalmente destruidas, las mejoramos y las hemos dejado a la mayoría con mejor perfil para que el Gobierno tome cualquier decisión.
Lo otro es que estamos dejando esbozado un plan maestro, para la recuperación de Bolivia tras el Covid-19. Esperemos que se pueda seguir adelante, ya que fue fruto de muchas horas de quemadas de pestañas, de trabajo.

¿Cuánto se avanzó en ese plan posterior al Covid-19?
Hay un buen avance. Habrá que mirarlo, habrá que verlo. Se dejan contactos internacionales, de cooperación internacional que están listos para recibir nuestro plan y con ello iniciar la reactivación del país.

¿Cuáles son los pilares de ese plan?
Son seis pilares, que los podemos detallar con calma. Pero uno de ellos, tal vez el más importante, es el desarrollo de puntos de encuentro para que Bolivia pueda desarrollarse equilibradamente. Bolivia no ha tenido eso, un desarrollo equilibrado, desde hace 30 o 35 años. Todo se ha concentrado en cuatro municipios del centro: El Alto, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Si así seguimos, este último departamento tendrá cinco millones de habitantes, y eso no es correcto. No le va a hacer bien a nadie.

Lo que ha sucedido es que toda la población vino al eje y ese eje ya no está bien, hay que partirlo, hay que hacer que a través de ese eje, se encuentre -como yo lo llamo- un cuadrante de desarrollo con cuatro sectores: uno al norte, otro al este, al oeste y al sur. Eso se lo puede desarrollar con puntos de encuentro a través de un gran acuerdo político y de recursos de cooperación que tendremos que buscar.


¿Cuáles fueron las razones de su alejamiento?
Las razones de mi alejamiento del gabinete son absolutamente personales. Eso es todo lo que puedo decir, no tendría por qué decirle nada más.

¿Usted renunció?
Así es, hay una carta que he entregado a la presidenta.

¿Era el momento indicado para renunciar, tomando en cuenta la situación tan complicada que vive el país?
No, lo que pasa es que son momentos personales. Yo no puedo debatir ante unas cámaras mis problemas o asuntos personales. Y repito, tomé esta decisión por asuntos personales.

¿Algo que ver con la salud, de repente?
No, estoy 'chalinga', como dicen los cambas.

¿Qué recomendación le daría al nuevo ministro de Desarrollo Productivo?
No, él es un hombre con mucha experiencia, ha trabajado mucho tiempo en el Senado. También en el sector público. Lo que hay que tratar de hacer es lo que dijo él en el discurso y lo que dijo la presidenta. Hay que reactivar el país.

Las exportaciones, fomentarlas, estimularlas, eliminar las trabas, ¿será uno de los pilares para la fase posterior a la pandemia?
Por supuesto, nosotros hemos buscado sacar todas las trabas que se han podido. Nos ha faltado más tiempo, pero creo que se siguió sobre ello y por supuesto, la exportación en todos los campos debe ser estimulada.