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El exministro y exembajador de Bolivia ante la ONU, Sacha Llorenti, se sumó a las exautoridades del Movimiento Al Socialismo (MAS) que solicitan refugio a Argentina, mientras Felipe Solá, el canciller de ese país, explicó que la prohibición a Evo Morales se refiere a declaraciones públicas, pero es libre de usar su cuenta en Twitter.

Además de Llorenti, tramitan su estadía en el vecino país el exvicepresidente Álvaro García Linera y los exministros Diego Pary y Gabriela Montaño.

Fuentes de la Cancillería y de la Policía Aeroportuaria de Argentina confirmaron a Efe que García Linera arribó al aeropuerto de Ezeiza la noche del jueves, horas después de que lo hiciera Morales, y que se encuentra en las afueras de Buenos Aires.

En declaraciones a la radio Metro, el canciller Solá dijo este viernes que los cinco ciudadanos bolivianos, una vez que ingresaron al país, "firmaron un pedido de refugio, que es una condición distinta al asilo".

Aclaró que, mientras el asilo solo se concede a personas con pedido de extradición desde otros países, el refugio es para quienes "no pueden tener en su país la seguridad" respecto "a su vida".

Reiteró que la ley argentina no prohíbe al refugiado hacer declaraciones políticas, como las que ha realizado este viernes el líder cocalero a través de Twitter.

"Nos referimos a declaraciones públicas. Desde el punto de vista personal, cada uno puede hacer política, ver a quien quiera", puntualizó el nuevo canciller argentino, de acuerdo al reporte de Efe.

Solá comentó que los cinco exfuncionarios bolivianos, incluyendo a Morales, optaron por dejar México y viajar a Argentina porque todos tienen familiares y amigos en el país suramericano y, “en segundo lugar, porque Evo Morales querrá en algún momento ir a su país e intervenir en política”.