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Magno Cornelio, corresponsal

Una reunión interinstitucional destapa un viejo problema de avasallamiento, tráfico de tierras y destrucción de recursos naturales. Comunarios de San Javier denuncian el asentamiento ilegal de una comunidad con familias de la provincia Guarayos en territorio correspondiente al municipio javiereño. 

Desde el 2013, en 488 hectáreas de tierras están asentados pobladores javiereños de la comunidad llamada Chaco y Punto; sin embargo, en estos últimos meses dicen que han sentido el asedio de pobladores de Guarayos.

La reunión se desarrolló en el Concejo Municipal de San Javier y contó con la presencia de  autoridades políticas y dirigentes cívicos, comunales y de otras instituciones vivas del municipio chiquitano. Además participó un representante de la Central de Organizaciones de Pueblos Nativos de Guarayos (Copnag) y comunarios asentados en territorio javiereño.

Los representantes guarayos intentaron poner sobre la mesa un acuerdo que impida un posterior desalojo del asentamiento, pero no presentaron ningún documento de sustento, ni pudieron justificar el por qué las familias llegaron hasta el lugar. Técnicos del gobierno municipal de San Javier presentaron la imagen de un mapa del territorio municipal en el que se muestra que los asentados se instalaron a unos 25 kilómetros dentro de la línea fronteriza.

Tomás Rojas, representante del Copnag, manifestó que hay que cuidarse de los avasalladores y que el ingreso de personas de esa provincia a territorio javiereño podría prestarse a confusiones y errores  técnicos. Sugirió que se forme una comisión técnica en la búsqueda de soluciones del conflicto.

El comité cívico de San Javier, con su presidente Rubén Darío Paz, y el vicepresidente Álex Galarza manifestaron que no habrá ningún acuerdo y se debe hacer cumplir la ley, pero sobretodo que las tierras fiscales tienen que ser para los habitantes del municipio. 

Angélica Roca de Peña, ex cívica, fue enfática al señalar que San Javier, desde sus inicios como primer pueblo fundado por los misioneros jesuitas, se constituyó como tal con un extenso territorio en la región chiquitana, pero que al paso de los años y la fundación de otros pueblos y la agrupación en provincias se ha ido desmembrando hasta quedar con una pequeña porción de territorio, que aún sigue sufriendo el avasallamiento por traficantes de tierras. 

Roca manifestó que alguna gente de Guarayos viene causando esta situación desde hace tiempo. "Ellos conocen el territorio y lo confunden con la TCO Guarayos, que no tiene nada que ver con la jurisdicción y límites de San Javier; no hay nada que negociar en este sentido... no cederemos un solo centímetro", advirtió.

Ricardo Puro, presidente del Concejo Municipal, dijo que San Javier hará respetar su territorio y la tierra disponible será para su gente. Con respecto a la comisión que se conformará, demandó la inclusión de representantes de todas las instituciones, no solo políticas.