En San Julián ayer se declaró una tregua parcial construida a través del diálogo, pero sin una solución definitiva, mientras el sector más radicalizado de los movilizados mantiene su exigencia de acortamiento del mandato constitucional del presidente Rodrigo Paz.
La tensión escaló al inicio de semana, cuando el Comité pro Santa Cruz había convocado a una movilización ciudadana para desbloquear por la fuerza las carreteras tomadas en el departamento. La convocatoria fue frenada a última hora tras la mediación de la Iglesia católica y la apertura de canales de negociación.
La crisis se concentra en San Julián, punto neurálgico de la carretera que conecta Santa Cruz con Trinidad y la Chiquitania, una ruta estratégica para el abastecimiento regional y el flujo comercial con Beni. Durante la jornada de ayer, el Gobierno logró acuerdos con dos de los sectores movilizados, los mototaxistas y miembros del Comité pro Caminos, debilitando parcialmente la protesta. Sin embargo, los interculturales, afines al evismo, mantienen el pulso más duro y rechazan una salida que no contemple la caída del Gobierno.
El alcalde de San Julián, Carlos Vaca, explicó que las demandas originales comenzaron por el abastecimiento de combustible, pero fueron escalando hacia exigencias de infraestructura, regulación de insumos agrícolas y finalmente la salida del mandatario. “Empezaron con el problema del combustible, después fueron añadiendo ciertas peticiones como el hospital de segundo nivel, el sistema de caminos y por último la renuncia del presidente”, dijo.
La jornada política clave se desarrolló en la Casa de Gobierno de Santa Cruz, donde representantes de sectores que avanzaron hacia acuerdos se reunieron por más de cinco horas con el gobernador Juan Pablo Velasco, asambleístas departamentales y los ministros Óscar Mario Justiniano (Desarrollo Productivo) y Mauricio Zamora (Obras Públicas).
De ese encuentro emergió una hoja de ruta para intentar destrabar el conflicto. Los representantes de San Julián acordaron impulsar una instancia de mediación este jueves en Cuatro Cañadas, en instalaciones de Emapa, buscando incorporar a los sectores más duros del bloqueo a una negociación con autoridades del Gobierno y la Gobernación.
El acuerdo con los mototaxistas contempla seis puntos, entre ellos garantías de abastecimiento de combustible, mejoras en servicios del Segip y la reparación vial por parte de la Administradora Boliviana de Caminos (ABC).
Pero el conflicto sigue teniendo efectos severos. En San Julián, la escasez golpea con fuerza. El gas licuado subió de Bs 27 a hasta Bs 40, el pollo bordea los Bs 25 y productos básicos comienzan a faltar en todos los centros de abasto.
El impacto trasciende en el este cruceño. El bloque productivo de los Valles alertó pérdidas millonarias por la imposibilidad de sacar hortalizas, verduras y pollo hacia mercados del interior. “Estamos perdiendo bastante producción por falta de mercado. El pollo cuyo costo de producción está en Bs 12 lo estamos vendiendo a Bs 6”, denunció el dirigente Luis Alberto Banegas.
Los valles abastecen a La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Oruro, Potosí y Beni, pero los bloqueos en Cochabamba han estrangulado esa cadena logística.
En Beni, la situación también genera creciente preocupación por el impacto sobre el abastecimiento de oxígeno medicinal, medicamentos e insumos esenciales, debido a las restricciones en las rutas que van a Santa Cruz.
Mientras tanto, San Julián vive bajo presión social acumulada. Hay pacientes que deben trasladarse a diálisis, estudiantes con pasajes encarecidos y productores atrapados entre la protesta y la necesidad de trabajar.
El ministro Justiniano afirmó, además, que los alimentos que se producen en San Julián son clave para la subsistencia en La Paz y El Alto. “Realmente, créeme, no hay forma humana de que puedan comer todos los días. Ni siquiera tres veces al día”, afirmó la autoridad.
En San Julián esperaban el resultado de estas conversaciones, pero anoche había tensión, especialmente promovida desde los puntos de bloqueo.
“Podríamos dejar el espacio para que ellos tomen esa decisión y puedan hacer posible un corredor humanitario de unos días que permita el acceso de los alimentos”, afirmó el gobernador.