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El MAS, CC y Creemos, inundaron las calles de las ciudades del eje del país, del que ya no fue parte la militancia de la alianza Juntos. Las caravanas olvidaron todo tipo de protocolo para resguardar su seguridad contra el coronavirus, pero alcanzó el tiempo para las fricciones que pusieron de relieve el grado de intolerancia que está creciendo en el país.


Los masistas concentraron su presencia en La Paz con una caminata de madrugada, en una feria que se instala desde las 06:00. Silbidos y aplausos cosechó el binomio Luis Arce-David Choquehuanca en su recorrido.


Pero la caminata más grande se preparó en la zona oeste de la hoyada paceña que se inició a las 11:00 en la zona La Portada, donde se encuentra uno de los hospitales Covid-19. La mayoría de los militantes olvidó la seguridad y caminaba sin barbijo, frente a otro bloque que sí tenía los conocidos “tapabocas” que no garantizan ninguna seguridad.


En la avenida Buenos Aires, la gente rechifló al binomio y se produjo el primer amago de enfrentamiento entre los masistas y los ciudadanos que repudiaban su presencia, jalones, agua y empujones surgieron entre los revoltosos.


El MAS también protagonizó enfrentamientos en Cochabamba con grupos de vecinos que manifestaron que no permitirán a ningún partido que se asienten en las plazas los fines de semana. La quema de banderas, jalones y palazos también fue la tónica de esas fricciones en la plaza 4 de noviembre.


Semáforos


La militancia de Comunidad Ciudadana (CC) salió a los semáforos de las ciudades a hacer campaña por sus candidatos y tuvieron menos problemas que los que se concentraron en las plazas. Según los militantes la estrategia de campaña irá creciendo conforme se acerque la fecha de los comicios.


Los militantes de CC llegaron también con “tapabocas” y algunos lucían barbijo dentro el distintivo de su partido, pero la distancia que recomiendan las autoridades quedó en el vacío porque nadie guarda los 1,50 metros que refieren las autoridades.


En persona


Los candidatos presidenciales, Fernando Camacho y Marco Pumari, llegaron a la ciudad de Cochabamba para encabezar una caravana de vehículos que partió del aeropuerto Jorge Wilstermann y recorrió las avenidas y calles vallunas.


Como en el resto de los casos, Camacho y Pumari no tenían ni siquiera barbijo para poner el ejemplo y por tanto, su militancia descuidó totalmente las medidas restrictivas. Se agravó el problema porque en varias ciudades empezó el desconfinamiento con la apertura de las plazas y parques hasta donde concurren las familias.


Ataviados con ropas blancas, Camacho y su compañero de fórmula abordaron un jeep que era conducido por el candidato presidencial.


Ausentes


Los candidatos de Juntos, también salían a las calles, pero este sábado muchos publicaron en sus redes que dejaban la campaña en consonancia con la decisión que asumió hace tres días la candidata Jeanine Áñez. De ese modo la caravana de poleras, banderas y distintivos verdes quedó anulada y en El Alto, la casa de campaña en la avenida 6 de Marzo lucía desierta y sin gente como estaba hasta hace una semana.