Aparecen dos posiciones, una que su mandato tiene solo la misión de organizar elecciones y entregar el poder y otra línea, que coincide con la del Gobierno, asegura que tiene todas las prerrogativas de la CPE

26 de enero de 2020, 3:00 AM
26 de enero de 2020, 3:00 AM

Tras la decisión que anunció la noche del viernes la presidenta Jeanine Áñez de postularse a la Presidencia, constitucionalistas y políticos debaten sobre si debe o no renunciar a su cargo.

La discusión se centró en si es que su mandato, al ser transitorio, está beneficiado con la prerrogativa que manda la Constitución de que el presidente y el vicepresidente no deben renunciar para repostularse en las elecciones.

El constitucionalista José Luis Santistevan señaló que Áñez “no es una presidenta electa, el mandato de cinco años ya feneció, su mandato de senadora ya feneció”. Indicó que la sucesión constitucional “ya terminó, porque la sucesión aplica dentro de los cinco años y para convocar a elecciones”.

Jeanine Áñez, aseguró Santistevan, es una servidora pública que ejerce el cargo de presidenta, “solo por mandato de una declaración constitucional de ampliación precaria. No tiene legitimidad, no está dentro de la CPE ni para apelar a los artículos de la misma, aplicados a presidentes electos por voto popular. Por ello, la declaración constitucional 0001/2020 la exhorta en su artículo 2 que cumpla con garantizar el desarrollo del proceso electoral y el sufragio”.

El analista aseguró que existe una “instrumentalización del uso de la estabilidad que otorga el Tribunal Constitucional para ser candidata y no renunciar. Desnaturaliza, burla y viola el contenido de la declaración constitucional 0001/2020 y utiliza al TCP con beneficio de inventario, solo cuando le conviene, y se ampara en artículos de la CPE para no renunciar, normas que solo son aplicables a presidentes legítimos por voto y por el término fijo de cinco años”. Para él, “esto constituye otra ruptura del orden constitucional”.

Por su parte, su colega Williams Bascopé la señala como una “interpretación antojadiza y direccionada”. Asegura que la CPE es clara en el artículo 238, acápite 3: No podrán acceder a la presidencia “quienes ocupen cargos electivos, de designación o de libre nombramiento, que no hayan renunciado a éste, al menos tres meses antes al día de la elección, excepto el presidente y el vicepresidente de la República”.

Bascopé sostuvo que “hubo sucesión, pero la señora Áñez es presidenta constitucional, no existe el término transitorio, y el término de presidenta temporal. Ella tiene la misma prerrogativa en su investidura como la tuvo Evo Morales y no renunció. Ella tampoco debe hacerlo”.

Además, recordó que el año pasado el Tribunal Constitucional emitió una sentencia en la que señalaba que las autoridades electas tampoco debieran renunciar.

“Esa sentencia abrió más el paraguas a autoridades electas, pero el acápite tercero no la incluye porque en el texto original dice que no alcanza a presidente y vicepresidente. Por eso, hay interpretaciones torcidas, queriendo dirigir lo que la CPE no manda, y ella en este momento es presidenta. No hay nada que la obligue a renunciar. Decirle presidenta no electa es una definición política, no constitucional”.

El abogado Luis Vásquez Villamor tiene otra visión. El de Jeanine Áñez “es un Gobierno de transición entre una gestión que no pudo mantener su mandato, porque renunció el presidente, y la necesidad por el principio al respeto de continuidad a la función pública, y la necesidad de darle un mandato respaldado por el voto ciudadano a quien salga de la próxima elección”, aseveró.

Advirtió que la transición tiene un fin, que es la de entregarle el Gobierno al próximo que se habilite. “La constitucionalidad de la ampliación del mandato que el Tribunal Constitucional le dio a la presidenta Áñez solo tiene un fin, que era llevar al país a nuevas elecciones. No para que se habilite como candidata sino para que organice un proceso electoral, constituyéndose en una especie de árbitro para que sean comicios limpios, libres y que en ese marco hacer respetar el voto popular”.

El constitucionalista señaló que ahora “todo esto está en entredicho. La misión de este Gobierno no es crear empleo, incentivar las exportaciones ni nada, solo asegurar las elecciones. Siento una profunda pena y decepción de ver que una presidenta a la cual yo he contribuido a fundamentar la constitucionalidad de su mandato, hoy engaña al pueblo boliviano de esta forma. No puede ser presidenta transitoria y candidata. La ampliación del mandato es para que haga elecciones y lo entregue, no para que se lo quede”.

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, dijo que algunos analistas tienen tendencias políticas favorables a otros candidatos, y señaló que “ella es una presidente constitucional y al serlo tiene todas las prerrogativas de un presidente. En qué parte de la CPE dice que una mandataria, porque hubieran renunciado y escapado, no pueda ir a una postulación”.

Acotó que los abogados se inventan todo. “Dicen también que debe renunciar y que (Eva) Copa asumiría, la CPE es muy clara en el artículo 238”, agregó.

Sus adversarios

El candidato presidencial Carlos Mesa señaló que la actual mandataria debería concluir su tarea entregando el mando a quien gane legítimamente los comicios. “Yo respeto profundamente a la presidenta Áñez, pero creo que comete una gran equivocación”, dijo en conferencia de prensa y luego, durante su intervención en el Foro de Comunicación Política en Santa Cruz complementó que la mandataria “tiene la oportunidad de retractarse en su posición, cumplir su mandato y ser bien recordada en la historia desde el momento que entregue la banda presidencial a su sucesor”.

Mesa, empero, puntualizó cuando se le preguntó si debía renunciar, que no era un problema legal, sino ético.

En La Paz, el asambleísta del MAS, Franklin Flores, exigió la renuncia de la presidenta para postularse. Pero, durante una entrevista a una radio alteña, el expresidente Evo Morales la criticó en otros sentidos, pero admitió que postularse “es su derecho”.

“Quiere ser candidata, está en todo su derecho, pero tantas veces dijo ‘no voy a ser candidata’ y ahora lo es. Igual el señor Camacho decía ‘no estoy haciendo política’ y ahora es candidato, es su derecho constitucional”, dijo.

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, llamó a la presidenta Jeanine Añez una mujer valiente por asumir el mandato constitucional y generar paz y democracia en el país. Afirmó que “hay que acompañarla”, ahora que decidió asumir la candidatura para las elecciones generales. El burgomaestre la ve como la única que puede garantizar unidad y paz social, además de una victoria.

Lo internacional

Líderes políticos aseguraron que la decisión de Áñez abonaría la versión del supuesto golpe que denuncia Evo Morales.

Carlos Mesa señaló que le preocupa “la responsabilidad que tiene la presidenta que representa a Bolivia, no solamente dentro del país sino a nivel internacional y que se vea cuestionada. Ustedes saben que el huido expresidente Evo Morales anda hablando de golpe de Estado, y que hubo una acción de que el interés que tenía era garantizar la permanencia en el poder de un determinado sector del país, y no nos parece que lo que hace la presidenta sea lo mejor en esa dirección”.

El líder de UN, Samuel Doria Medina, dijo el viernes que “si Jeanine Áñez se declara candidata, nos tumba el argumento moral contra la idea del golpe de Estado en el extranjero. Dirán que lo que se buscaba era la toma del poder”.

En la misma línea, el expresidente Jaime Paz comentó en Twitter: “¡quien nos va a creer que no fue golpe de estado! Ha dañado sin retorno la credibilidad y el sentir de gran parte de [email protected] [email protected] Es a usted a quien le tocó la sucesión constitucional, no a su partido y es usted la que deberá responder a la nación”.

Murillo declaró que le parece una mezquindad, “viniendo de quienes no tuvieron el valor de defender el voto de los bolivianos. Cuando la presidenta Áñez pidió unidad, le respondieron que no se meta. Una mujer tuvo el valor de pacificar el país con miles de personas en las calles, y muchos políticos se metieron debajo de su cama a temblar”.

Recalcó que el Ejecutivo llamó a los partidos para hacer un bloque de unidad, y ellos rechazaron la invocación. “Eso iba a llevar a que ella entregue la banda presidencial al MAS, así que tuvo el valor de asumir la responsabilidad de la candidatura”.

Tags