El alcalde de la ciudad de Tarija, Johnny Torres, lideró este miércoles el lanzamiento de la Fiesta de San Roque, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, en medio de la conflictividad social que se vive en el país.
A Torres se sumó la gobernadora María René Soruco y otras autoridades locales para enaltecer la tradicional festividad religiosa que cada año arranca el 15 de agosto y concluye en septiembre.
El burgomaestre dijo que junto al Comité de Festejos se acordó lanzar con anticipación para poder promocionar en el interior del país a la espera de que vuelva la normalidad y permita realizar esa labor en las próximas semanas a casi dos meses de la Fiesta Grande.
Torres consideró que si bien en la capital tarijeña no hay bloqueos y niveles de agresión, sigue siendo una ciudad segura para los visitantes.
Por su parte, la gobernadora Soruco expresó que en el lanzamiento de la festividad participó con mucha fe y rogando que ilumine a todas las autoridades electas para que San Roque los encamine y guíe a lo largo de los cinco años de mandato.
Soruco consideró que pese a los problemas sociales en Bolivia, se debe apostar por la democracia y la conclusión de gestión administrativa.
"Somos un pueblo lleno de fe, de promesas, de anhelos, humildes y sencillos pero creemos mucho en Dios y eso es lo que realmente nos une", manifestó la autoridad que acudió al atrio de la Iglesia de San Roque, donde se realizó el lanzamiento,.
La festividad religiosa se caracteriza por las tradicionales procesiones protagonizadas por los "chunchos" promesantes, misas eucarísticas y actividades culturales.