Escucha esta nota aquí

“A Doria Medina le dicen 'me caes bien, pero igual voy a votar por otro'” dice una adolescente de 13 años, consumidora de TikTok, que explica que el único político que le ha salido en su pantalla es el acompañante de fórmula de Jeanine Áñez en las elecciones del 18 de octubre. “En TikTok, si tenés más de 25 sos un viejo. No hay nadie de 40, por ejemplo. 

"Bueno, hay viejitas que suben recetas deliciosas”, dice la adolescente. Sin embargo, hay algunos comentarios que dicen que “sería lindo tener un presidente tiktoker”. Con un padrón extremadamente joven, no viene mal hablar “nativo digital”.

Son pocos los políticos bolivianos que se han atrevido a poner los pies en una red donde triunfan modelos que imitan bailes de famosas, tutoriales de cómo hacer un panecillo en microondas o desafíos de quién puede aplaudir usando solo las nalgas. De los candidatos a presidente o vicepresidente, solo Jeanine Áñez, Samuel Doria Medina, Carlos Mesa y Luis Arce tienen un perfil. 

Este último lo tiene inactivo, mientras que Mesa -que es el usuario más antiguo- y Áñez lo usan para redistribuir sus discursos, algo que las estadísticas delatan como “un esfuerzo estéril”.

El único que se adapta a la “narrativa” propia del TikTok es Doria Medina. Así lo confirma el consultor digital Wilmer Machaca, que explica que se nota que lo asesoran. Más allá de las críticas que reciben fuera del universo TikTok el empresario y político, sus videos funcionan mucho mejor que los de sus colegas, llegando a 57.000 likes.

No te guiés por los likes, acá le damos like a todo”, advierte la experta de 13 años.

Más allá de las críticas que recibe Doria Medina en las redes de los millennials y de la generación X, la distancia incluso con su compañera de fórmula es enorme. 

El video más visto de la presidenta y candidata en TikTok es el de la muerte de su perrito. Tiene de fondo una canción de Adele y no ha llegado a 300 ‘likes’.

A Carlos Mesa le va parecido. El video suyo que más repercusión causó en la red no lo subió él. Fue grabado en una proclamación para las elecciones del año pasado en El Alto y le pusieron como título “cómo bailar sin dejar de parecer un intelectual”. 

Fue mucho más difundido que sus discursos sobre el cierre del año escolar o el manejo de la pandemia.

Lógica de red

Quizá el gran problema de los políticos es que fueron a buscar algo a un sitio equivocado. Para ellos, el terreno más fértil puede ser Twitter, donde se genera opinión en Bolivia, ya que esta red provoca rebote en los medios de comunicación tradicionales. 

Así lo explica Machaca, que dice haber visto cómo surgió en la red del pajarito un movimiento pitita a finales de 2019, por ejemplo.

Marca las diferencias entre las diferentes redes sociales. Facebook es la masiva, la de mayor penetración y hay que estar si se quiere llegar a la mayoría con el mensaje. Corrobora el dato Wilmer Jordán, que explica que al ser una red hipercompleja, llena de burbujas, segmentos y comunidades, la política en momentos de crisis es capaz de permear estas burbujas. 

Por eso dice que Facebook, en política, es la red para cambiar la opinión de la gente. Twitter es la red de los generadores de opinión, que lanzan trinos como si fueran sentencias. En muchos casos, es usada por funcionarios públicos y políticos como sustituta de las conferencias de prensa. Así se libran de las preguntas. Eso si, no es masiva.

Instagram es definida por Machaca como la que tiene audiencia más juvenil y por lo tanto el político debe saber cómo llegar a esa gente. En esta, por ejemplo, se maneja muy bien Luis Fernando Camacho, más cercano, por edad, a los usuarios de Instagram.

TikTok, por último, es una de las redes sociales que más tráfico genera y crece como la levadura en los reportes del uso de Internet. 

Ahí Machaca dice que solo serán efectivos los que entiendan la narrativa de la red, del electorado joven y será un lugar interesante para ver qué pasa con ella durante la elección.

Aunque Jordán no lo ve como un espacio necesariamente político, explica que allí el desafío es cambiar la opinión pública a través de un video corto.

Estos son los pioneros de la política boliviana en TikTok. El que más se acerca al lenguaje de la red social es Doria Medina. Arce no ha publicado.