La crisis que atraviesan La Paz y El Alto sumó ayer miércoles un nuevo frente de conflicto con el inicio del paro indefinido convocado por la Federación Departamental de Choferes, aunque la medida se cumplió parcialmente en su primer día.
“Hoy la marcha pasiva lo hemos realizado por el incumplimiento del Gobierno. Primero con los ministros nos han prometido el resarcimiento y han incumplido, y en la última reunión con el presidente (Rodrigo Paz) igual se ha comprometido y hasta ahora de todos los coches dañados el resarcimiento solo se ha cumplido en un 10%”, afirmó uno de los choferes movilizados durante la protesta.
No obstante en la ciudad de El Alto algunos conductores limitaron sus rutas debido a los bloqueos y trabajaron sin la señalética de sus sindicatos. En La Paz, el panorama también fue irregular, ya que solo trufis y parte del transporte libre continuaron operando.
Entre los conductores que decidieron no acatar completamente la medida predominó la necesidad económica.
“No podemos parar, algunos tenemos deuda en el banco y hay que llevar alguito para el sustento de la familia, más con lo que todo ha subido, ya no se puede comer ni verduras”, relató un chofer e indicó que aunque reconoce el malestar de sus compañeros porque muchos llevan al menos seis días sin poder cargar gasolina en los surtidores.
El conflicto del transporte se centra en la exigencia de abastecimiento regular de combustibles, la mejora en la calidad de los combustibles, el resarcimiento económico por daños atribuidos a la gasolina desestabilizada, el diferimiento de créditos y la ampliación de conexiones de GNV para el sector.
La medida de presión se llevó adelante pese a que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó el martes que se envío de 1,1 millones de litros de combustible para La Paz y El Alto. Aunque el volumen no logró cubrir la demanda acumulada en ambas ciudades.
Por su parte el representante del sector cisternero, Sergio Kosky, afirmó que alrededor de 1.200 cisternas permanecen varadas en distintas rutas bloqueadas, principalmente hacía La Paz esperando trasladar los combustibles.
“Se logro conseguir un corredor humanitario para meter oxigeno para los hospitales, pero no se ha conseguido nada para nuestros choferes, no les quieren ni vender alimento en las carreteras por ordenes de los bloqueadores. El combustible está a kilómetros de La Paz, que sacan con bloquear, deberían ir a convencer a los otros bloqueadores para que liberen las flotas de combustible” manifestó.
Asimismo, la presidenta de la Comisión de Investigación de Hidrocarburos de la Cámara de Diputados, Ximena Arispe, sostuvo que las observaciones sobre la calidad de la gasolina están siendo atendidas. “La calidad de la gasolina al día de hoy está siendo controlada, desde la comisión hemos sido fieles fiscalizadores para que se mejore la calidad, para que se puedan complementar más laboratorios de control”, aseveró.