Escucha esta nota aquí

El candidato presidencial de Libre 21, Jorge Tuto Quiroga, le recordó a su adversario político, Luis Arce, del Movimiento Al Socialismo (MAS), que el expresidente Evo Morales decidió convocar a nuevas elecciones generales en noviembre de 2019, luego del informe preliminar de la Organización de Estados Americanos (OEA) determinara de que hubo fraude en el proceso y cuando se producía una movilización social en el país para exigir su renuncia a la jefatura del Estado.

Quiroga hizo esas aclaraciones respondiendo al candidato del MAS, que el sábado insistió en que el 20 de octubre de 2019 no hubo fraude electoral, a pesar del informe emitido por la OEA. Arce ratificó la versión de la izquierda internacional de que en Bolivia hubo un golpe de Estado.

“El cajero del despilfarro masista niega fraude electoral 2019. Arce: Evo Morales, el 10 de noviembre, pidió que se anule (el) fraude, que se convoque a nuevas elecciones y se elija (un) nuevo TSE (Tribunal Supremo Electoral)”, escribió este domingo en su cuenta de Twitter, en alusión al ministro de Economía durante el gobierno de Evo Morales.

Al mismo tiempo, Quiroga recordó que la bancada del MAS, el 24 de noviembre, aprobó esa anulación, llamó a nuevos comicios y dio validez a los resultados del 21F, cuando el 21 de febrero de 2016, un referéndum constitucional definió que Morales no participe nuevamente como candidato. También impedía la participación en otros comicios del entonces vicepresidente Álvaro García Linera.

La versión del MAS

El exministro de Economía y ahora candidato presidencial aseguró en el programa “El Alto Decide”, de UPEA Televisión, que no hubo fraude electoral el año pasado.

“Luego de ver varios estudios e informes posteriores de la propia Organización de Estados Americano (OEA) y de varias universidades prestigiosas, no hubo fraude electoral. Lo que sí hubo fue un golpe de Estado que se perpetuó en Bolivia”, manifestó Arce.

El presidenciable del MAS se refería a un supuesto estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), que fue desmentido el 20 de marzo por autoridades de esa prestigiosa universidad estadounidense calificada entre las tres mejores del mundo.

En la oportunidad, el organismo señaló que el documento habría sido redactado por dos de sus empleados. Estos fueron contratados por una institución que estaría vinculada al chavismo.

Por su lado, el 28 de febrero de este año la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) insistió en que se cometió un fraude en las elecciones bolivianas de octubre pasado, que desembocó en la salida del país de Evo Morales.

La OEA dijo que la “manipulación electoral” se produjo a través de “cambios en las actas y la falsificación de las firmas de jurados de mesas” que fueron detectados por la misión de observación, así como por la redirección del flujo de datos en el procesamiento de los resultados a “dos servidores ocultos y no controlados” por el personal del TSE.