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"Querida comunidad, mil gracias por compartir el trabajo de Marisol. Ella vive en La Paz, su 'celu' es 765-71358 (...). Ya alguien le dijo águila pintora, está esperando sus llamadas", decía la publicación en Twitter.

El autor del tuit resultó ser de uno de los clientes de Marisol Choque Ramos, una pintora de exteriores, cuyo talento fue apreciado y viralizado, en busca de que consiga más clientes.

"El señor que puso el anuncio en redes me dijo que me independice para ganar más, pero no confían mucho en las mujeres, no las toman con seriedad en esto, más todavía porque soy un poco joven", compartió.

Marisol es mamá de tres menores de 12, 8 y 4 años. Empezó como ayudante de albañil hace seis años, trabajó en la Casa del Pueblo y hace cinco que empezó a colgarse de los edificios, con la intención de ganar mejor, "jornal de maestro albañil", celebra. Actualmente, su especialidad es pintura de exteriores, eso incluye fachadas de edificios, el más alto que le ha tocado ha sido de 22 pisos, colgadapor una cuerda y algunas otras medidas de seguridad.

Sabe que su trabajo es muy riesgoso y ya ha tenido percances, sobre todo por culpa del viento, pero dice que tienen muchos cuidados con su equipo. "Tenemos línea de vida, frenos, también un seguro en caso de accidente, me gusta lo que hago y me manejo con mucho cuidado", asevera. La mejor parte es que mejora sus ingresos y tiene más tiempo para compartir con sus pequeños.

A pesar de ese gusto, sabe que no puede poner su vida a colgar de una cuerda por siempre. En su casa, su hermanita menor vive con el alma en la boca por ella. Su mayor deseo es tener un salón de belleza propio, para que después su hija mayor trabaje con ella. No quiere que sus hijos sigan sus pasos en el riesgo de cada día.

Se ha encontrado con mujeres cuando pintaba interiores, pero en exteriores, hasta ahora ha sido la única en las jornadas. Le ha tocado lidiar con el machismo una y mil veces, dice que, por ser mujer, le pagan un poco menos que a los hombres, por eso mismo se inclinó por el riesgo, para aumentar su ingreso. Del mismo modo, agradece la publicación en redes de su cliente, las necesita, "pocas veces confían un contrato a una mujer", lamenta, quien todavía es dependiente, aunque ya se las sabe todas en este oficio no recomendado para cardiacos.


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