El corredor humanitario “Banderas Blancas”, impulsado por el Gobierno para restablecer el tránsito entre La Paz y Oruro, enfrenta nuevas dificultades. Después de horas de operativos, desbloqueos parciales y enfrentamientos en sectores como Senkata, Ventilla y Achica Arriba, vecinos y comunarios reinstalaron bloqueos en la zona de la Apacheta.
El panorama volvió a complicarse cuando grupos organizados retomaron el control de la carretera y colocaron nuevas barricadas para impedir el paso de vehículos.
“La carretera que llega desde la ciudad de Oruro hacia la ciudad de El Alto está totalmente bloqueada nuevamente”, reportó el periodista de EL DEBER, Carlos Quisberth, desde el lugar.
Según el reporte, los vecinos utilizaron piedras y hasta separadores de cemento como barreras improvisadas sobre la vía.
“Los separadores de cemento están siendo utilizados también como barreras”, señala el informe desde Apacheta.
Las imágenes muestran además a pobladores organizándose a lo largo de la carretera para mantener bloqueado el sector.
Horas antes, el Gobierno había desplegado más de 2.000 policías y militares, además de maquinaria pesada y volquetas, para abrir paso a cisternas, ambulancias y vehículos de abastecimiento mediante el corredor humanitario.
El operativo logró avanzar parcialmente por Senkata y Ventilla, aunque en varios puntos se registraron agresiones con piedras, uso de gases lacrimógenos y denuncias por afectaciones a vecinos y transportistas.
En Achica Arriba incluso quedó detenida parte de la caravana de transporte pesado, mientras choferes denunciaban ataques a sus camiones y falta de alimentos tras semanas de bloqueo.
Ahora, la reinstalación de barricadas en Apacheta vuelve a cortar uno de los principales accesos entre el altiplano y la sede de gobierno, complicando nuevamente el tránsito de carga pesada y vehículos de emergencia.