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La vida del médico Juan Carlos Vichini se apagó ayer en Cochabamba. Fue uno de los voluntarios que partió cuando la pandemia había convertido a Trinidad no solo en un foco de coronavirus, sino en una zona desvalida que empezó a recibir la solidaridad de varios departamentos. 

Tenía 44 años y según cuenta su viuda, Mónica Lupe Jiménez, hubiera sido complicado tratar de evitar que él viaje a prestar sus servicios. No parecía tener ninguna complicación de salud más que los triglicéridos un poco elevados. "Por eso nuestra vocación es así. Ponemos en riesgo nuestras vidas", dice. 

Aunque las palabras de la doctora Mónica parecen resignadas, hace una pausa y brota el llanto de esposa y madre. Hace varios días ella -que también es médica- se hizo la prueba para detectar el coronavirus y está esperando los resultados

La gobernación de Beni se ha referido al doctor Juan Carlos Vichini, como un médico valiente que prestó apoyo en los momentos más duros para ese departamento. 

Lo recordarán siempre sus colegas del Centro Médico Santibáñez, en el municipio del mismo nombre. Lo recordarán sus amigos de Wilstermann y The Strongest, los clubes a los que seguía. 

Sobre todo, su mamá les dirá siempre a sus hijos de cinco años y a la pequeña de seis y medio que su papá tuvo el comportamiento de un héroe. 

Gracias al trabajo de personas como Juan Carlos Vichini, Beni comenzó a controlar la cantidad de casos. Actualmente, hay en el departamento varios médicos voluntarios que continúan apoyando la lucha contra la pandemia.