"Nosotros estamos sólidos en la sala plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y el presidente es el Dr. Gustavo Ávila". De esta manera contundente, el vocal Carlos Ortiz niega cualquier cambio al frente del Órgano Electoral. Si bien intentó desvirtuar las voces de una crisis, fuentes internas de la institución confirmaron a EL DEBER que se intentó cambiar la figura de Ávila al frente del TSE.
Al concluir la sala plena, Ortiz compareció ante los medios con un mensaje de tranquilidad. "Venimos trabajando, haciendo una evaluación del proceso (electoral). Hemos tenido una reunión nacional en Santa Cruz con todos los tribunales electorales departamentales y (estamos) preparándonos para los desafíos que tenemos de aquí en adelante: las reformas a la ley 026 y garantizar la pueblo boliviano el padrón electoral biométrico", afirmó ante la prensa el vocal.
Ante las preguntas de los periodistas, insistió en descartar cualquier crisis y aludió a que esa versión se debe a "información falsa en redes sociales"
¿Qué paso en la sala plena?
Fuentes del Tribunal Supremo Electoral que han preferido guardar su nombre en este caso, conversaron con EL DEBER para ofrecer la versión de lo ocurrido en sala plena.
El TSE tiene siete vocales. Uno de ello es designado de manera directa por el presidente, mientras que los otros seis restantes son elegidos por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Desde el 22 de diciembre de 2025, Gustavo Ávila ejerce la presidencia del TSE.
El cargo, según se recoge en la normativa, se extiende por dos años. Y para considerar su cambio debe tomar en cuenta una de estas tres causales: renuncia, muerte o enfermedad. En los tres casos, el cargo quedaría en acefalía y ocuparía el cargo el vicepresidente en espera de elegir a un nuevo presidente del TSE.
En la sala plena que se desarrollaba este martes participaban cuatro de los siete vocales. Con el quorum debido, pero sin la presencia del presidente y del vicepresidente, se planteó la destitución de Ávila y el nombramiento, inmediato de su reemplazo. En la sala plena estaban Celedonia Cruz y Ramiro Canedo, que planearon la destitución del presidente y propusieron para su reemplazo a Carlos Ortiz.
En todo momento, el vocal Ortiz rechazó tal propuesta y recordó que el nombramiento del presidente del TSE tiene un plazo de vigencia que se debe respetar.
Según la fuente que confirmó esta versión a EL DEBER, Cruz y Canedo fueron propuestos por Alianza Popular en la ALP. Además, esta misma fuente señala que impulsaron el cambio en previsión de que el país se aventure a un nuevo proceso electoral.
De acuerdo a la normativa, en caso de la renuncia presidencial antes de la mitad del mandato, el vicepresidente asume el cargo con la obligación de convocar a elecciones en un plazo máximo a tres meses.
Sin embargo, y a pesar de la ausencia de varios vocales en la sala plena, la actitud de Ortiz fue clave para frenar el proceso de sustitución y mantener a Ávila en la presidencia.
Se espera un pronunciamiento oficial del TSE que se podría realizar en conferencia de prensa mañana miércoles.