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Las pruebas de antígenos que que se comenzarán a aplicar desde el 10 de enero, pueden provocar que las estadísticas sobre el número de personas contagiadas con Covid-19 se tripliquen y eso obligará a que las gobernaciones y municipios tengan centros de aislamiento listos para recibir a esas personas, dijo ayer el portavoz del Gobierno, Jorge Richter.


“Si se tienen las pruebas, esto significa que van a aumentar los casos (Covid-19), seguramente pasaremos de los 1.000 (diarios) que tenemos el día de hoy. Pasaremos a tener 2.000 o 3.000 casos en función de la cantidad de pruebas que se realicen, estas pruebas tienen que tener seguimiento”, dijo Richter en conferencia de prensa.


El Gobierno explicó a los gobernadores y alcaldes que el 10 de enero empezarán a llegar las pruebas que serán unas 600 mil aproximadamente; a fin de mes llegará la cantidad más grande, 1,6 millones que completarán los 2,2 millones de pruebas que adquirió el Gobierno.


Según el plan del gobierno, la primera parte es la realización de las pruebas que identificarán los casos positivos y los contactos de estas personas para que sean aislados. Es para esta fase que las gobernaciones y municipios deben estar preparados, porque deben dotarse de centros de aislamiento para atender ahí a los enfermos.


La segunda parte se refiere a las vacunas, y en esta fase también los municipios y gobernaciones deben garantizar la logística para la vacunación en masa. Eso requiere de otro presupuesto porque se necesitará transporte, cadena de frío, jeringas que deben ser costeadas por los gobiernos subnacionales.


En esta parte, el Gobierno, a través de las comisiones que viajaron a todo el país para recopilar los datos, estableció que las gobernaciones no tienen centros de aislamiento para recibir a gran cantidad de personas.


Las camas


La viceministra de Epidemiología, María Rene Castro, explicó en la reunión que se realizó en la Casa Grande, que La Paz tiene un centro de aislamiento en la zona de Alto Obrajes con capacidad para 146 camas; le sigue Tarija que tiene, 123 en total; Santa Cruz con 101; Chuquisaca 61; Potosí con 51; Beni y Oruro tienen a 44 camas de aislamiento cada región; Cochabamba solo tiene 20 camas y cierra Pando que solo tiene ocho camas para aislamiento.


“Esto es muy importante, porque si nosotros vemos los datos, estamos viendo que hay 598 camas de aislamiento, lo cual, dada la coyuntura, no solamente de ésta ola sino de la primera ola, podemos ver que es un número completamente insuficiente”, dijo a los presentes.


Según estos datos, en Bolivia existen 3.353 camas en hospitales, de los cuales 1.040 estarían destinados a la atención de pacientes Covid-19 y las restantes 2.313 son camas destinadas a otro tipo de enfermedades, lo que también es considerado como una deficiencia por las autoridades nacionales.


De igual modo, el Gobierno llamó la atención a los gobiernos subnacionales porque muchas autoridades no inscribieron un presupuesto en sus POA anuales para atender esta emergencia. Así el portavoz del Gobierno, dijo que Tarija inscribió 2,3% del total de su presupuesto para atender esta emergencia sanitaria, se constituye en el único departamento en destinar ese porcentaje al Covid-19. 


Los otros departamentos no inscribieron ni siquiera el 1% de sus presupuestos anuales para atender estos casos, Potosí destinó el 0,8% para la lucha contra el Covid-19; Cochabamba el 0,5%; Pando el 0,4% La Paz el 0,1%; mientras que las gobernaciones de Beni, Santa Cruz, Oruro y Chuquisaca no previeron recursos destinados a la emergencia en 2021.



 


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