Mientras los dirigentes afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB), analizan la coyuntura y debaten a puertas cerradas su postura en un ampliado de emergencia, el Gobierno nacional sigue con gran expectativa el encuentro, atento a sus conclusiones, una vez más llama al diálogo a los movilizados y dice que la población y el Órgano Ejecutivo están al límite tras un mes completo de bloqueos y protestas en el que la más sacrificada es La Paz, sometida a un cerco sin alimentos, medicamentos ni oxígeno para los enfermos.
El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, afirmó que no solo el Gobierno está a la expectativa del ampliado cobista, también, “todo el pueblo boliviano los está mirando” y lo que todos esperan es que este mes que está en puertas, se reestablezca la normalidad para que la economía fluya de nuevo.
“Estamos en el límite de agotamiento de las posibilidades del diálogo, pero estamos optimistas en que esto va a llegar a buen puerto”, dijo el vocero Gálvez a Radio Panamericana e hizo énfasis varias veces en que el Gobierno, una vez más llama al diálogo.
“Hacemos votos para que los acuerdos internos en sus asambleas y congresos, funcionen por el bien de todos y evitemos escenarios en los cuales se complique más la economía y el pleno ejercicio de los derechos constitucionales”, dijo Gálvez en referencia a que cualquier decisión que tome el Gobierno en torno a este largo conflicto, será en el marco de la Constitución Política del Estado (CPE).
El vocero del presidente Rodrigo Paz, indicó que el Ejecutivo tiene en carpeta más de 8.000 obras por entregar y ejecutar, pero con los bloqueos y paros “es imposible” cumplir estos trabajos porque en medio de las demandas sectoriales, la movilización se ha politizado.
“Hay sectores que están excesivamente politizados, que tienen una sola consigna que es romper el orden constitucional y que apetecen escenarios de mayor conflicto y violencia de cualquier orden que les provoque decesos. Son los menos, pero están presentes y son los que exacerban los ánimos”, dijo Gálvez.
Tras un mes de paralización de varias actividades productivas en el occidente del país con bloqueos, el vocero manifestó que se ha llegado a un punto de “agotamiento total”, de los mismos movilizados, más aún de la población que sufre un flagelo muy duro, y a pesar de ello, el vocero hizo votos para llegar a una solución concertada y pacífica.
“Encarnamos un gobierno esencialmente democrático y hemos definido por agotar absolutamente todas las instancias de diálogo y de construcción concertada de las soluciones. Hemos apostado como todos los bolivianos a que se evite la violencia”, dijo Gálvez.