El jefe de Misión de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, Erik Martini, subrayó las palabras del Secretario de Estado, Marco Rubio, quien reafirmó el respaldo del gobierno americano a la democracia en Bolivia y el gobierno del presidente Rodrigo Paz.
"(...) como ha señalado el Secretario de Estado, Marco Rubio, los Estados Unidos reafirman su respaldo inquebrantable a la democracia en Bolivia y al gobierno del presidente Rodrigo Paz, legítimamente electo por el pueblo boliviano. Estados Unidos lo dice con claridad: la voluntad soberana del pueblo expresada en las urnas no se negocia", dijo Martini, en un audiovisual, por los 250 años de independencia de su país.
Para el diplomático, las diferencias políticas se resuelvan con diálogo, con respeto a la ley y dentro del marco constitucional, nunca con violencia. "Bolivia puede contar con Estados Unidos hoy y siempre. Profundizaremos nuestra cooperación para fortalecer instituciones, generar prosperidad y proteger la seguridad de nuestras comunidades. Combatiremos juntos el narcotráfico y el crimen organizado transnacional que amenazan la estabilidad de nuestra región. Nuestra alianza se funda en el respeto mutuo y en una convicción compartida. No hay desarrollo sin seguridad"; y remarcó que "no hay prosperidad sin democracia".
Martini llegó hace unos días
"Hoy celebramos el 250 aniversario de nuestra independencia. Llegué hace un par de semanas y no podría sentirme más honrado de conmemorar esta fecha histórica en un país tan extraordinario como Bolivia", así comienza Martini el audiovisual conmemorativo por el 4 de Julio.
El diplomático confesó que mucho antes de llegar a Bolivia, había escuchado hablar del carácter del pueblo boliviano, de su capacidad de trabajo, de su valentía frente a la adversidad, y de su profunda resiliencia.
Pero, en este breve tiempo, "he tenido el privilegio de comprobarlo personalmente. Al estar aquí con ustedes, confirmo que la resiliencia boliviana no es simplemente una cualidad admirada por otros. Es una fuerza viva que impulsa a una nación orgullosa de su historia, comprometida con su democracia, y capaz de levantarse con dignidad ante cada desafío. Bolivia es un ejemplo para toda la región. Pueblos que ante la adversidad más profunda no se doblan, sino que fortalecen y se reinventan", aseguró.
En sus palabras, ese espíritu compartido "es el que nos une como vecinos, como socios, y como amigos. Hoy celebramos Freedom 250, 250 años de una búsqueda constante y valiente por construir una sociedad más libre y más justa para todos".