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Los municipios de Yapacaní y San Julián son los focos de desacato generalizado en contra de la cuarentena decretada para combatir el coronavirus. Hasta el mediodía, las actividades eran normales en ambas regiones, con circulación normal de vehículos y comercio abierto, pese a las advertencias de Arturo Murillo, ministro de Gobierno, de pedir estado de sitio en las zonas que no acaten la medida de salud. 

Otras regiones que presentaron conflictos, como Pumas Andinos de Oruro y la región de Chapare, han comenzado a acatar la cuarentena. 

Vicente Flores, alcalde de Yapacaní, reconoció que en su municipio no se está acatando la cuarentena. “Estamos en reunión. Estoy llamando a los dirigentes gremiales y del transporte para las 14:00. Ahí vamos a tener la figura clara en Yapacaní”, dijo Flores. 

En el municipio norteño se pudo evidenciar la circulación normal de vehículos y la atención del comercio sin interrupción alguna.

Mientras, en Cuatro Cañadas, solo el 20% de la población acata la cuarentena, en San Julián, las actividades son normales. En una reunión, La Federación Especial de Comunidades Interculturales de San Julián determinó que se trabaje normalmente de 5:00 a 18:00 teniendo la precaución de utilizar alcohol en gel. En un pronunciamiento, advierten a la Policía que no puede arrestar a los transeúntes y mucho menos cobrar la multa de Bs 500 por no acatar la medida. También exigen al Gobierno que explique qué otras acciones tomarán contra el coronavirus y se declaran en contra del bono de Bs 500 y sugieren que ese dinero se gaste para comprar equipamiento e insumos a China y el retorno de la brigada médica cubana. 

Mientras eso sucede en las zonas de colonización de Santa Cruz, en otras latitudes, la situación se encauza. Esta mañana, Zenón Pizarro, gobernador de Oruro, acudió a negociar con los vecinos del barrio Pumas Andinos, que ayer corrieron a la Policía a pedradas. Según informó, se ha llegado a un acuerdo para que acaten la cuarentena a cambio de la provisión de gas GLP y que el miércoles puedan realizar una feria en la zona. El gobernador explicó que la gresca del domingo se originó cuando la Policía procedió a arrestar a los comerciantes que estaban instalando ventas de chicharrones, desoyendo la cuarentena. 

En Chapare, el dirigente Leonardo Loza niega que no esté cumpliendo la cuarentena. Acusó al ministro Murillo de estar haciendo política con la emergencia nacional, acusando a los chapareños de incumplir la cuarentena cuando Juntos, el partido que proponer a Jeanine Áñez a la presidencia, recibe permisos para embanderar las ciudades por las noches. Aseguró que las seis federaciones de productores de hoja de coca han instruido acatar la cuarentena y que ese mensaje se ha transmitido vía radios comunitarias. 

Una periodista de la zona confirmó que desde hoy ya no hay transporte, que en los centros poblados se está aplicando las restricciones dictadas por el Gobierno y que los comercios trabajan solo hasta el mediodía. Además, la carretera nueva entre Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra está controlada por los militares, que impiden el tránsito particular y que los sindicatos y centrales cocaleras han instruido a sus bases acatar el aislamiento. Eso sí, las medidas se relajan chaco adentro, donde creen que el virus no llegará.

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