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A pesar de que el darse placer a uno mismo para obtener placer sexual (masturbarse) puede ser una de las actividades sexuales más saludables que realicés, esta menospreciada palabra se hizo de muy mala fama en el mundo (por ejemplo, en Indonesia es ilegal la masturbación e incluso se castiga con la decapitación). 


Si reducimos los kilómetros y nos quedamos en Bolivia encontraremos muchos mitos negativos respecto a la masturbación, estos son los más comunes: causa ceguera e infertilidad, provoca acné, afecta el desarrollo sexual, causa eyaculación precoz, conduce a la homosexualidad, (sí, este último fue demasiado para mí también)... En fin, la lista puede continuar. Es una pena que haya tantos prejuicios y mensajes negativos que se propagan social y culturalmente, porque lo único que causa es que las personas (sobre todo las mujeres) no se animen a explorar su propio cuerpo y las respuestas sexuales a esos estímulos propios. 

Masturbarse puede ser muy beneficioso, tanto para  hombres como para mujeres. 

Atentos 
¡Cuidado chicos! Masturbase 'bien' puede ser beneficioso, y masturbase 'mal' puede ser la causa principal de problemas de eyaculación precoz.

Un pequeño detalle marca la diferencia. ¿Qué significa masturbarse mal? La mayoría de los hombres cuando se masturba intenta ser lo más eficiente y efectivo posible ¿no es así? Se esfuerzan realmente en ser prácticos, así que entre tres y siete minutos son suficientes para cumplir su misión, lo que no se dan cuenta es que están acostumbrando a su cuerpo a estimularse de una manera rápida y terminar igualmente de forma fugaz. 

Después cuando están con una pareja realmente duran ese mismo tiempo y terminan rápido.
Si en vez de hacerlo de esta manera practicaran una extensión de su excitación y placer mediante la práctica masturbatoria prolongada, entrenarían su cuerpo poco a poco a no eyacular rápidamente.

Un buen ejercicio es masturbarse y cuando esté a punto de terminar, parar; otra vez masturbarse y cuando esté a punto de terminar, parar y controlarse. Este ejercicio,  acompañado de ejercicios de Kegel, puede ayudar a que él aprenda a tener control en el tema de eyaculación.  

Para las féminas
En las mujeres es muy común el tema de la anorgasmia (incapacidad de tener orgasmos) y generalmente le echan la culpa al esposo o pareja; sin embargo, el gran problema está en que ellas nunca se tomaron la molestia, el trabajo ni  el tiempo de conocerse bien, de aprender a proporcionarse orgasmos por sí solas, para luego enseñar a su pareja lo que les gusta. Chicas, la anorgasmia se puede curar. ¿Cómo hacerlo? Nada mejor que un buen vibrador para romper el paradigma que venimos falladas de fábrica y empezar a sentir orgasmos (poco a poco sería ideal intercalar el vibrador con la mano y con el tiempo lograr sentir orgasmos sin la necesidad de utilizar un juguete).

Te preguntarás sobre la frecuencia y hay mucha gente que pregunta esto: ¿cuál sería el número ideal de masturbaciones? ¿Cada cuánto es sano masturbarse? Pues la verdad es que depende mucho del estilo de vida y no hay un número ideal, cada persona es sexualmente diferente, por lo tanto, para lo que unos es ideal para otros puede ser mucho o poco. Lo importante es encontrar el propio equilibrio. Siempre y cuando la masturbación no se convierta en algo compulsivo, que no te permita pensar ni realizar otras actividades y puedas disfrutar libre y tranquilamente de ella, la frecuencia no debería ser una preocupación.  

Tocarse puede tener muchos beneficios, les dejo algunos: ayuda a conciliar el sueño, aumenta la capacidad de tener orgasmos, mejora el sexo con la pareja, alivia los dolores menstruales y la tensión muscular, se aprende a controlar la eyaculación a través de su práctica, es completamente seguro (no se puede embarazar a nadie ni transmitir enfermedades venéreas). Y, por último, te ayuda a ser selectivo ante la posibilidad de una nueva pareja sexual. Si estás soltera, no estarás trepando paredes y tampoco te acostarás con la primera persona que se cruce en tu camino.  

Más allá de las fronteras

En Suecia, bajo algunas condiciones, la masturbación en público puede considerarse legal  siempre y cuando no molestés a otra persona.  

En Dinamarca, la Academia Europea del Orgasmo de Copenhague utiliza el método de Betty Dodson para enseñar a mujeres de entre 18 y 88 años a sentir placer. Según la academia, entre el 11% y el 60% de las mujeres nunca han tenido un orgasmo. 
Francia enseña a sus niños a dar y tener orgasmos, mientras que en Bolivia, la palabra sexo sigue
siendo un tabú.

Masturbarse puede traer a tu vida muchos beneficios o bendiciones (como quieran llamarlo), el tema está en dejar en que este concepto siga siendo un aspecto negativo. Hay quienes viven el sexo como una descarga, como una parte esencial de la pareja, como una manera de divertirse, tocarse y sentir. ¿Cómo lo vivís vos?  

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