Con el retorno a clases, muchas familias vuelven a organizar sus horarios y retoman las rutinas que quedaron en pausa durante las vacaciones. La profesora de primaria Elizabeth Toledo Gutiérrez señala que este periodo representa un importante ajuste para padres e hijos, ya que después de semanas de descanso los niños mantienen altos niveles de energía, mientras los adultos buscan recuperar el ritmo habitual del hogar.
La docente explica que los niños necesitan moverse, jugar y explorar constantemente, por lo que es normal que durante las vacaciones parezcan tener energía inagotable.
Ante esta situación, recomienda a los padres mantener la calma, promover actividades físicas, realizar caminatas y buscar momentos para desconectarse del estrés, lo que contribuye a fortalecer la convivencia familiar y a sobrellevar con mayor paciencia esta etapa de transición.
Asimismo, destaca que establecer horarios, fomentar hábitos y acompañar a los niños con comprensión durante el regreso a clases favorece una adaptación más tranquila y un mejor desempeño tanto en el hogar como en la escuela.