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Según la psicóloga clínica Ingrid Saavedra Ferrufino, nos sentimos sedientos de abrazos, conexión, vivencias, nos debemos tantas visitas, encuentros, festejos y salidas; aguardamos con muchas ansias el momento en el que todo retorne a una nueva normalidad.

Es difícil decirnos: paciencia, hay que esperar para renovar los encuentros y fortalecer nuestra salud emocional, y con ello colmar esa necesidad imperiosa de estar con otros, que en psicología se denomina ‘vínculos’.

Hasta hoy, para muchos, los principales vínculos han sido a través de una pantalla, y aunque muchas relaciones familiares en casa se han fortalecido, otras han desmejorado y otras están en sus últimas batallas; pero nuestra necesidad imperiosa de seres humanos sociales pugna fuerte por salir a las calles, a los festejos, a pesar de que aún no es el momento, muchos decidimos correr riesgos que pasarán factura el día de mañana.

Estado emocional

Para comprender mucho de lo que sucede en nuestras vidas, parte de que hemos perdido calidad de vida a partir del encierro forzado, de los cambios inesperados en el trabajo, de la vida más quieta, más dirigida hacia dentro que hacia afuera, nuestra vida a caído en un desequilibrio y estamos hoy poniendo cara a esa realidad, caímos en depresión o ansiedad tratando de sostener el momento, nuestros hijos está ante la temida adicción a la tecnología y con ello muchas situaciones psicológicas se han desatado, algunas personas mayores además del contagio del virus, se han contagiado de desgano y poco movimiento.

Está claro que a pesar de la esperanzadora vacuna surge esa ilusión de “retorno a la normalidad”. La pregunta es si debemos esperar vivir como antes o adaptarnos a vivir con este nuevo estilo. Por lo tanto, mientras seguimos asumiendo responsabilidad en lo que queda de pandemia, podemos intentar modos creativos, respetuosos y responsables de estar juntos sin exponernos ni exponer a nuestros seres queridos, y asimismo continuar fortaleciendo los vínculos.



El hogar siempre será el centro

La especialista recomienda seguir estos consejos:

1.- Asumir la realidad y ser proactivos. Estar desanimados o proyectar una actitud irritable, solo empeora las cosas. En cambio, si les damos la vuelta, las actuales circunstancias pueden ser una oportunidad para continuar creando momentos especiales en el hogar.

2. Mantener la calma y transmitirla. Es conveniente no olvidar que somos el espejo en el que se miran nuestros hijos. Por tanto, podemos constituir un ejemplo conservando una postura serena y responsable que puedan imitar. Compartir tareas y responsabilidades, trabajar juntos persiguiendo un objetivo común es otra forma de estrechar los lazos paternofiliales.

3. Continuar afianzando los vínculos. Disfrutar de la compañía de alguna amiga al aire libre con las medidas de seguridad, fortalecer el movimiento y deporte.

4.- Aceptación. Aceptar que aún estamos en un momento de muchas llamadas telefónicas, pocas visitas, que nos han permitido valorar y estrechar aún más nuestras relaciones.

5.- Oportunidades. Curiosamente a pesar de lo que se cree, muchas personas se han conocido por internet y han entablado relaciones profundas. Otras personas comenzaron a valorar mucho más sus relaciones y a mirar la vida desde otra perspectiva.


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