Docente Joanne Gil. Arquitecta al frente de su empresa de diseño Arquitectónico, respaldada por las carreras de Diseño Industrial y Arquitectura de la UPSA
Para Ellas de EL DEBER y la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA) impulsan la formación que busca acercar la educación creativa a más personas, fortaleciendo el conocimiento y la innovación en distintos ámbitos.
En esta nueva capacitación de Para Ellas, la arquitecta Joanne Gil, cuenta con el respaldo de las carreras de Diseño Industrial y Arquitectura de la UPSA.
¿A quién está dirigido?
Este curso, generalmente enfocado en la autoproducción de vivienda y mejora del hábitat, está dirigido a un público amplio, pero con especial énfasis a emprendedoras vinculadas al diseño, la decoración, a los constructores y agentes inmobiliarios que desean llevar sus proyectos a otro nivel.
La formación culmina con la entrega de certificados.
La docente, Joanne Gil
Arquitecta y Máster en Diseño Arquitectónico, dirige su estudio Joanne Gil Arquitectura, a través del cual desarrolla proyectos creando espacios contemporáneos donde paisaje, sostenibilidad y confort se integran de manera natural a la vida cotidiana. Cuenta con formación en Planeación Urbana y Construcción de Obras Civiles, fue docente y ha sido reconocida en concursos y bienales de arquitectura.
¿Cómo seguir los cursos?
Los lectores y emprendedoras de Para Ellas deben cumplir con los requisitos de asistencia a las clases por Zoom los días jueves y viernes a las 19 horas, y la clase presencial en aulas de la UPSA, optativa al final de casa curso.
Además, presentar las lecciones publicadas los miércoles de Para Ellas de EL DEBER. Las inscripciones son gratuitas por el WhatsApp 77011444.
Planificar antes de gastar, esta es la clave
Muchas personas creen que una remodelación comienza cuando se derriba un muro o se compran materiales. Sin embargo, los mayores errores suelen ocurrir mucho antes de iniciar la obra.
Por eso, una buena planificación es la herramienta más importante para ahorrar tiempo, dinero y frustraciones.
Punto 1. El proyecto como punto de partida. Ver costos y problemas
Antes de construir, es fundamental contar con un proyecto. Un proyecto arquitectónico permite visualizar el resultado final, organizar mejor los espacios, estimar costos y anticipar posibles problemas. Más que un conjunto de planos, es una hoja de ruta que transforma una idea en una realidad construida.
Punto 2. El valor de contar con profesionales con experiencia
Muchas personas consideran que contratar un arquitecto representa un gasto adicional. Sin embargo, el arquitecto ayuda a analizar necesidades, organizar espacios, coordinar aspectos técnicos y encontrar soluciones que mejoren la funcionalidad y el confort de la vivienda.
Es importante entender que diseñar va mucho más allá de decorar. Mientras la decoración se enfoca en colores, mobiliario y ambientación, el diseño resuelve aspectos esenciales como distribución, iluminación, ventilación y calidad espacial.
Punto 3. Presupuesto: Más allá de los acabados
Uno de los errores más frecuentes es calcular únicamente el costo de los materiales visibles. Una remodelación también contempla diseño, mano de obra, instalaciones, equipamiento y un porcentaje destinado a imprevistos.
Punto 4. Hay que respetar los tiempos del proceso
Toda remodelación debería seguir una secuencia lógica: diagnóstico, diseño, presupuesto, permisos, construcción y entrega.
Cuando alguna de estas etapas se omite o se realiza de forma improvisada, aumentan las probabilidades de retrasos, sobrecostos y resultados insatisfactorios.
Punto 5. Licencias, contratos y garantías de la obra
Pueden requerirse autorizaciones municipales, en ampliaciones, modificaciones de fachada o cambios estructurales. Es recomendable formalizar mediante contratos que protejan tanto al propietario como a los profesionales involucrados.
Importante: La mejor inversión es planificar con tiempo
La mejor remodelación no comienza con una demolición.
Comienza con información, planificación y varias decisiones estratégicas. Antes de invertir en materiales o acabados, vale la pena invertir tiempo en pensar el proyecto correctamente.
Al final, la diferencia entre una remodelación exitosa y una problemática rara vez está en el presupuesto; suele estar en la calidad de la planificación.