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Natalia Bowles Simoni 

Nutricionista y dietista

Especialista en prevención de discapacidades prenatales


Si de algo no cabe duda es que, en el plano alimentario del mundo moderno, los índices de obesidad han aumentado vertiginosamente, y se debe a muchos factores dentro de los cuales se incluyen los culturales, los geográficos y los económicos, pero quizá el más importante tenga que ver con nosotros mismos.


¿Qué pasa con los padres?

He podido identificar, a partir de anécdotas y de mi experiencia personal como madre, un común identificador en los alimentos que los padres suelen ofrecer a sus hijos, como galletas dulces, bebidas gaseosas como merienda, en fiestas infantiles papas fritas, golosinas, pasteles, helados; fines de semana almuerzos de comida rápida. Entonces me pregunto ¿qué pasa con los padres hoy en día?


Cambio de hábito

Debemos reemplazar todos los alimentos ricos en grasas saturadas y azúcares por comidas ricas en vitaminas, minerales, fibras y nutrientes. Durante nuestra vida adquirimos costumbres que mientras más tiempo transcurre más difícil es corregirlas. Es muy importante enseñar a alimentar sanamente a nuestros hijos, más aún en este tiempo de pandemia. Desde la infancia la formación de nuestro cuerpo y nuestra salud dependen exclusivamente de nuestra alimentación.


Dieta balanceada

Proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales son sustancias indispensables para que nuestros cuerpos crezcan y se desarrollen. Estos se hallan en los alimentos en distinta proporción, por lo que la única clave para ingerirlos en una justa proporción es llevar una dieta balanceada, siguiendo pautas que nos ayudan a comprender cómo alimentarnos correctamente.


Más ingredientes frescos

Dejar de lado alimentos congelados y procesados. Elaborar la lista de mercado y los menús con tus hijos para que se familiaricen con los alimentos. Haz las comidas tú mismo Cocinar no es difícil ni tiene porque tomar demasiado tiempo. Las comidas preparadas en casa siempre serán más sanas que las compradas en el supermercado o en los restaurantes. Enseña con el ejemplo Los padres cumplimos un papel fundamental en la conformación de los hábitos de nuestros hijos. La enseñanza sobre cómo llevar una dieta saludable comienza en casa. En nuestras manos está la posibilidad de cambiar la alimentación de las siguientes generaciones, jamás olvidemos que ¡somos lo que comemos!

Avena con frutas

Ingredientes: 1 taza de leche fresca, 3 cucharadas de avena, 1 cucharada de miel, 1 taza de guineos, frutillas y manzanas cortadas en rodajas

Preparación: Llevar a fuego medio la leche y la avena durante 8 a 10 minutos, sin dejar de mover. Vierte la avena cocida dentro de un recipiente individual y rociar con la miel. Termina con las frutas frescas


Yogur energético

Ingredientes: ½ taza de avena, 2 cucharadas de miel de abeja, 1 cucharada de uvas pasas, 2 cucharadas de nueces picadas, 1 pera picada, ½ taza de papaya cortada de dados, 1 vaso de yogur natural

Preparación: Precalentar el horno a 180 grados. Mezclar la avena con la miel, esparcirla sobre una bandeja y hornéala 10 a 15 minutos o hasta que la avena se tueste, removiendo 2 veces para que no se queme. Sacar del horno, enfriar y triturar la avena. Agregar las uvas pasas picadas para formar la granola. Servir la mitad de la pera y de la papaya dentro de un vaso, agregar la mitad del yogur y rociar con una cucharada de granola. Repetir la con el resto del yogur y otras frutas.

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