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Flor Martínez vio la luz al final del túnel y se aproximó con la osadía de la juventud y el tesón de toda mujer valiente. Así se reinventó para ayudar a los suyos en tiempos difíciles. “El nombre es emma. (en minúscula y con el puntito), el slogan es Diseño, moda y conciencia”, cuenta. 


emma. nace en medio de la pandemia a raíz de la crisis por la que estaban pasando muchas personas, pero sobre todo las que estaban cerca de Flor, entre ellas, su madre y una tía, que tenían tiendas de alquiler de vestidos de novias en la tradicional calle Ballivián. Este sector se vio bastante afectado por las restricciones, al suspenderse todo tipo de festejos, entonces, ellas tuvieron que cerrar sus tiendas ya que no tenían con qué pagar alquiler y los salarios de sus ayudantes. Esa situación la motivó a crear algo que ayude a los demás, al ser profesional en Diseño Integral.


“Sentí la necesidad de crear una marca que no solo venda ropa, si no que lleve un mensaje positivo, que ayude a los demás, ya sea a subirle el ánimo o para concientizar a las personas sobre diferentes temas ambientales o socioculturales, además, que sean prendas únicas y diferentes, con técnicas tradicionales, como el bordado, tejido y pintado, que gracias Dios, tengo habilidad de hacer. Comenzamos con las poleras bordadas a mano, confeccionamos básicas blancas con diseños únicos, creamos una tienda virtual en todas las redes sociales y como estamos en pandemia tuvimos una buena aceptación, ya que realizamos entregas a domicilio”.


La idea es seguir creciendo cada vez más hasta tener una tienda física, no solo en Santa Cruz, si no en todo el país, donde las personas puedan conocer de cerca este trabajo para reactivar la economía. Flor comenta que siempre habla en plural, porque así sea ella la creadora, no podría crecer sin su equipo.


El grupo de trabajo de emma. está conformado por cinco mujeres y un varón. A la cabeza está Flor Martínez, licenciada en Diseño Integral, diseñadora de modas y accesorios, maneja las redes sociales, hace los diseños y el bordado a mano. Su madre, Severina Diaz y su tía Paola Diaz, son las encargadas de la confección de las poleras y de las prendas upcycling, barbijos y todo lo relacionado a la costura.

Mario Mansilla, es el encargado del delivery, porque estaba desempleado debido a la pandemia. Las ayudantes son, Betty y Ana María Mansilla, ambas madres solteras, que han aprendido la técnica del bordado a mano para ayudar con los pedidos.


emma. casi cumple un año, desde que arrancaron con las poleras, la primera colección fue con diseños de plantas bordadas a mano, también han tenido propuestas de poleras con palabras del habla popular de Santa Cruz, de historias costumbristas como el duende y el carretón de la otra vida; “siempre buscando rescatar las costumbres, ya que hoy en día, con todo esto de la tecnología se nos va olvidando parte de nuestra cultura y en emma. buscamos rescatarla de una manera más ‘cool’ o más a la moda, también tenemos la colección de las poleras icónicas de cada departamento, pueblo o ciudad, donde se representan iconos, lugares turísticos o históricos”, recalca la emprendedora.


Quieren sacar nuevas colecciones, no solo de poleras, si no de prendas intervenidas con bordados a mano, pintado o tejidos y crecer a tal punto de poder enseñar a más madres solteras o a cualquier persona que quiera aprender a bordar, pintar o tejer, para que trabajen con emma. o creen su propio negocio.


Buscala al cel 71062208 y en las redes sociales: Instagram: @emma.bolivia / Facebook: Emma.


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