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Menos carbohidratos

El consumo de golosinas, postres y bebidas azucaradas en el periodo de gestación da lugar a una ingesta excesiva de calorías. Hay que evitar las harinas y azúcares disfrazados de alimentos, especialmente en el primer trimestre del embarazo que solo se necesita incrementar el 6% de calorías, y la embarazada durante estos tres primeros meses no debe subir de peso, no más de ½ a 1 kg. Así estará cuidando su salud y la del bebé.

Diabetes gestacional

El desmedido consumo alimentos ricos en harinas y dulces puede llevarnos al aumento de peso y también a cambios bruscos en los niveles de glucosa y de insulina en sangre, que pueden derivar en una diabetes gestacional, que aparece por primera vez en mujeres embarazadas que nunca antes habían padecido esta enfermedad.

Por estos motivos, los dulces están desaconsejados o, en todo caso, es necesario moderar su consumo.

Hay que elegir alimentos dulces con un aporte bajo en azúcares simples. Los yogures de sabores o con trozos de frutas también son alternativas interesantes, junto con las recetas caseras de batidos, zumos, helados, flanes o bizcochos, ¡sin contenido extra de azúcar!

Bebés con exceso de energía

Los estudios nos muestran que el exceso de azúcares no solo puede generar una diabetes gestacional, los niños sufrirán la amenaza constante de sufrir diabetes en algún momento de sus vidas. Inclusive puede desarrollar bebés híperquinéticos (exceso de energía que no les permite dormir las horas que acostumbran la mayoría de los recién nacidos). Cuidar la alimentación durante el embarazo favorece la salud plena del niño, tanto en su desarrollo físico como intelectual.