Escucha esta nota aquí

A raíz de las restricciones por la pandemia, los horarios de las bodas cambiaron, hoy son diurnas o hasta tempranas horas de la noche, por lo tanto, los escenarios también son distintos. “Las celebraciones y fiestas son por la tarde, en lugares abiertos, que brinden mayor espacio y favorezca las corrientes de aire. Eso significa que los ambientes rústicos, campestres y naturales adquieren más fuerza en las decoraciones de las bodas”, indica el experto Luis Alberto ‘Quito’ Velasco.



Destacan en las ambientaciones, el eterno blanco como símbolo de las novias, combinado con diferentes flores. Mucho verde, es la tendencia, aunque sea en interiores. Y esto se remarca más si la celebración es un ambiente totalmente campestre y fuera de la ciudad.



Las flores más buscadas son las rosas, lirios, lisianthus o rosa japonesa, exofilia, ilusión menudita y brasilera, hortensias y car tuchos. Todo tiene un significado en la decoración, por ejemplo, la exofilia simboliza el amor eterno, por ello, está presente en muchas ceremonias vinculantes de amor.


Una boda en exteriores

La diseñadora de modas Liliana Castellanos y el empresario Gastón Pacheco regalaron a sus invitados la experiencia más hermosa en una boda: ¡su increíble locación! Los fantásticos viñedos de Aranjuez, herencia familiar de la novia tarijeña, deslumbraron a todos. Decorar estos ambientes llenos de encanto fue un reto para Velasco, pero logró plasmar lo que soñaba la pareja de contrayentes.


La iglesia elegida

Velasco relata que, en la capital cruceña, se han puesto de moda las capillas de la Santa Cruz, de Los Huérfanos y la de San Juan Pablo II, en el condominio Santa Cruz de la Colina, en el Urubó. También otra iglesia requerida es la parroquia La Resurrección, del barrio Hamacas. La decoración de las iglesias es con flores blancas, por siempre, de eso no hay dudas. Es el color de la pureza y símbolo de las novias. En ambos eventos, tanto exteriores, como en las iglesias, ha disminuido el uso de velas y cirios, como parte del decorado, porque las bodas son diurnas.


En la urbe. Los románticos jardines del hotel Los Tajibos adornados. fueron el marco soñado por Jimena Velasco y Eduardo Bruno.

Comentarios