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Imaginamos la emoción de las damas legionarias fundadoras Eisela Ortiz de Mendívil, María Celina Almeida, Zaida Serrate, Gisela Bruun, Silvia Novillo y tantas otras, así como la de los oncólogos Rubén Darío Urey, Carlos Paniagua, Lorgio Serrate y Carlos Sadud, cuando el 6 de marzo de 1978 abrieron las puertas del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano, en el terreno donado por el Ing. Alberto Vásquez Machicado a la Legión Cruceña de Combate al Cáncer.

El único hospital especializado que atiende a pacientes de cáncer con escasos recursos de todo Bolivia, una obra hecha a puro pulmón por estas valientes mujeres y un grupo pionero de médicos, pero siempre contando con el apoyo del pueblo cruceño.

Eisela Ortiz de Mendívil

La fundadora y primera presidenta de la Legión Cruceña de Combate al Cáncer recuerda cómo se fuera ayer esos momentos previos de la inauguración del Hospital Oncológico:

“Le puedo contar anécdotas de la construcción del hospital, antes de la inauguración. Con el Dr. Urey fiscalizábamos la obra, subíamos las gradas que no estaban terminadas todavía, no estaban lisas y subíamos con miedo a tropezarnos para mirar las salas y el proceso de construcción. 

Durante este tiempo recibíamos pequeñas donaciones de material, por ejemplo, bolsas de cemento, que trasladábamos en el auto de María Celina Almeida de Quintela, para ahorrarnos el transporte, ella fue la segunda presidenta de la Legión, excelente trabajadora, excelente legionaria”.

Gestiones junto a los médicos

La señora Eisela Ortiz también recordó a los doctores Rubén Darío Urey y el Dr. Carlos Alí Sadud: “Trabajábamos juntos, intercambiábamos ideas y opiniones, excelentes colaboradores. Hacíamos gestiones ante las empresas, al cuerpo consular donde podíamos para recaudar fondos”.

¿Alcanza el 10% para la salud?
“Por ahora quizás sí, pero para después no. Pienso, que con el 10% no alcanza para el futuro, porque necesitamos acceder a nuevas tecnologías y fondos para la investigación médica. En el pasado nunca supimos cuánto era necesario, cuando lográbamos una acción, surgía otra necesidad, creo que el 10% del que hoy hablamos será el inicio de una leve mejoría, sería necio pensar que, para la salud, lo que se tiene es suficiente”, aporta la legionaria fundadora.

El mensaje a la nueva generación
La fundadora apoya y alienta a las nuevas legionarias en esa misión de solidaridad social: “Sigan trabajando, sigan adelante, el voluntariado legionario da grandes satisfacciones. Si nosotras conseguimos construir esto, ellas podrán mucho más. Al igual que ayer, pensar que lo que se consigue no es suficiente, en salud, no se debe descansar en mejorar la tecnología, la infraestructura, el equipamiento, contar con medicamentos y capacitación a nuestros jóvenes médicos”.

Una misión titánica
El 13 de julio de este año, como hace cuatro décadas, había la necesidad de crear un nuevo espacio en el terreno del Oncológico, pero esta vez para acoger y tratar a los enfermos de cáncer con coronavirus y reducir los contagios entre estas personas de alto riesgo”, explicó Bonnie Coca, presidenta de la Legión Cruceña de Combate al Cáncer.

Unidas contra el cáncer y Covid-19
Este Domo es la muestra fehaciente y tangible de que los sueños se hacen realidad cuando hay voluntad, fe y generosidad. Este proyecto nació de la sugerencia de la legionaria Sonia Schaack de Paz, quien nos hizo soñar en grande contándonos que en el hospital Austral de Buenos Aires se había habilitado una infraestructura para enfermos de cáncer contagiados de Covid-19. ¡Era lo que necesitábamos en Bolivia!

El jisunú del proyecto
El Banco Nacional de Bolivia, que es uno de los benefactores de la Legión, aceptó de inmediato dar su aporte y con ese jisunú junto al decidido apoyo del CEO de la empresa Synergy, Raúl Vargas, “se nos allanó el camino para la construcción del Domo, nos animamos y empezamos la campaña de recaudación de fondos”.

Tenían como meta conseguir 200 mil dólares y lo superaron. “Bolivia, Santa Cruz y su empresariado no han fallado a los pacientes de cáncer de todo el país que atendemos en el Oncológico.

Entregamos el flamante Domo Hospitalario de 517 m2, con 23 camas equipadas, 2 terapias intensivas completas, un generador de energía eléctrica de emergencia, oxígeno en las camas de terapia y todo lo que requiere un hospital de estas características”.

Esta historia aún no termina
Bonnie Coca comentó que al avanzar en la obra, la entrada del Domo quedaría de difícil acceso para los pacientes, aún necesitaban más ayuda. 

“Nos acercamos a nuestro incondicional voluntario y amigo, Quito Velasco, quien no dudó en movilizar a su equipo de arquitectos de Casacor para transformar los exteriores del Domo en un ambiente acogedor para los pacientes y sus familias”.

Las Legionarias no se cansan de agradecer a las personas que pusieron su granito de arena e hicieron propio este importante proyecto.

“Nuestro eterno reconocimiento a los héroes que luchan en la primera línea de batalla, al Dr. Nelson Bejar, director del Hospital Oncológico, al Dr. Marco Sadud y a todo el equipo médico y técnico que nos acompañó y alentó en todo momento para seguir adelante con este sueño compartido”.