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Joyería Andrea, compañía cruceña, no llegó por azar al primer lugar del prodigioso comercio electrónico de joyas. Sitial otorgado por el buscador de Internet, Google. 

Detrás de ese trono se ubica Fanny Jiménez Tórrez, una mujer visionaria que siempre tuvo en claro que, para acariciar el éxito comercial de su emprendimiento, debería conquistar la era digital, en un mundo globalizado y mostrar lo que el país producía desde las entrañas del escudo precámbrico metalúrgico, ubicado en el sureste chiquitano. 

Allí se extrae la icónica piedra ‘La Bolivianita’, una fusión natural perfecta de amatista y citrino que la hace única, motiva su promoción y comercialización para mostrar semejante belleza transformadas en joyas, que deslumbran al mirarlas y tocarlas, llega a todo el mundo.

Cuando nadie pensaba que el negocio digital era el gran salto del mundo moderno, la emprendedora Fanny Jiménez tuvo una visión: en el planeta globalizado se hacía negocios de la mano de las maravillosas herramientas electrónicas y sus diversas plataformas digitales

Al reflexionar sobre esta perspectiva, pensó que pronto acariciaría ese cambio tecnológico y que alcanzaría la fama de ser pionera en el rubro de las ventas digitales. Dicho y hecho.

El presente

Hoy todos la miran, pero ella no tiene tiempo de voltearse, sigue adelante en solitario como buena visionaria, perfeccionando aún más su dorado anhelo, para dejar huellas en su caminar y un legado imperdible para el país y las nuevas generaciones.

Aún recuerda aquella vez, a inicios del 2001, cuando viajó a Chile, para que una universidad asesorara a su hija en la elaboración de su tesis profesional, sobre el tema de las ventas Online. Así su heredera se preparó para graduarse como ingeniera comercial en la UPSA. Y el tiempo le dio toda la razón.

Fanny siguió avanzando. Cambió una decena de veces su página web de acuerdo a los avances en la era digital, hasta innovarla totalmente según las tendencias. Incursionó en el E_Commerce en el 2011, cuando la empresa Síntesis puso a disposición del mercado la primera pasarela de pagos en Bolivia, Pagos Net.

“Fui la primera en inscribirme en esa plataforma y como joyería logramos un éxito increíble”, narra entusiasmada la empresaria, quien desde entonces no ha parado de crecer en el mundo comercial online, dando la facilidad al cliente para pagar con tarjeta de crédito, débito, Tigo Money, transferencia, depósito bancario, transferencias por QR, y en efectivo contra entrega.

La novedad es que muy pronto Joyería Andrea abrirá de par en par sus ventanas al mundo entero, al incorporar su catálogo de joyas dentro de la oferta de Amazon, el gigante de las ventas digitales a nivel mundial, con sede en Estados Unidos.

La compañía llegará a Amazon con una novedosa colección de joyas inspiradas en la flora y la fauna del oriente boliviano. Una apuesta imperdible.

La logística está a cargo del líder mundial de transporte, DHL, en una integración directa del portal web con la plataforma de Joyería Andrea, dándole al cliente una cotización exacta del costo del delivery, con un descuento del 30%, a los clientes fieles de la joyería, para llegar hasta su puerta con el plus de confianza, seguridad y rapidez que garantiza la compañía transportadora.

Un producto 100% nacional

A Fanny desde niña le fascinaron las alhajas y las gemas, soñando con su propia línea de joyas. Se empoderó de ese pensamiento positivo y lo guardó en el joyero de su alma, hasta concretar aquel emprendimiento el 18 de septiembre de 1984

Lo hizo realidad en Santa Cruz de la Sierra, la ciudad de sus amores, que la inspira a plasmar en metales de oro y plata sus creaciones artísticas más brillantes y espléndidas.

La empresaria es una emprendedora nata por excelencia. Todo lo que toca lo convierte en joya, porque tiene el talento creativo de lanzar los mejores diseños de alhajas al mercado nacional e internacional, bajo el asesoramiento de experimentados orfebres del país y del extranjero.

La compañía tiene modernos talleres con maquinarias de alta tecnología fruto de la cooperación danesa, que tienen la capacidad de producir joyas en serie para abastecer las demandas más exigentes y paralelamente, dispone de orfebres creativos que realizan joyas hechas a mano a pedido del cliente, con diseños exclusivos.

Hoy, con todo ese andamiaje de logros, celebra 37 años la primera joyería en Bolivia especializada en joyas, con la emblemática ‘Bolivianita’, codiciada en el mundo entero por su incomparable belleza.

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