Junto a su esposo, ‘Quito’ Velasco, codirige Casacor Bolivia. Considera que en la vida hay que ser constantes y persistentes

19 de junio de 2024, 14:01 PM
19 de junio de 2024, 14:01 PM

Graciela Anglarill Jordán, nació en Santa Cruz de la Sierra, tiene una gran experiencia profesional como administradora de empresas y ha formado una familia que ama con toda el alma, junto a su esposo Luis Alberto ‘Quito’ Velasco y sus hijos Luis Alberto (29) y Mauro (23). 

Sus amigos y clientes más allegados dicen que es el par perfecto del artista ‘Quito’ Velasco, incluso desde antes que se casaran en 1993. En esa época, él decoraba fiestas de bodas y carros alegóricos carnavaleros, pero lo hacía sin estructura empresarial. Al ser ella una estudiante de Administración, se dio la tarea de ordenar todo. Y lo sigue haciendo con todo lo que su empresa realiza, hasta Casacor Bolivia desde 2013.

Su gran apuesta en Casacor

En la muestra de arquitectura, arte, diseño de interiores y paisajismo más grande e importante del país, Graciela es codirectora y con su esposo planifica y coordina la logística para el montaje, y durante la realización continúa viendo cada detalle para que todo salga perfecto. “Durante la obra bruta, estoy empujando a la gente; viendo que se haga lo que se tiene que hacer. Cuando acaba todo, el trabajo sigue”, indicó.

- ¿Cada vez hay más mujeres haciendo cosas en Casacor?

En todas las áreas y no porque busquemos que sea así, sino porque se dio la situación. Soy una convencida de que el talento humano no tiene género. Entre los profesionales tenemos muchas arquitectas, diseñadoras y paisajistas; algunas más jóvenes que otras, pero todas brillantes. 

Como recepcionistas la mayoría son mujeres, chicas universitarias bien preparadas; de hecho, algunas de nuestras profesionales antes tuvieron ese trabajo con nosotros. Por último, en el área administrativa, también contamos con un equipo femenino muy capaz y con la camiseta bien puesta.

- ‘El ahora es un regalo’, ¿sigue una tendencia internacional?

De alguna forma sí. Después de la pandemia por el Covid-19, el mundo dio un giro hacia lo emocional, lo humano y lo natural. Es en ese sentido que Casacor ha venido trabajando en cada ciudad donde está presente, porque evidentemente fue el hogar el que sirvió de refugio para todos y merece nuestro cuidado. ‘El ahora es un regalo’ se pretende reflexionar sobre nuestras acciones diaria dentro y fuera de casa.

- ¿Y cómo vemos reflejado ese pensamiento en los espacios de Casacor Bolivia?

La temática 2024 nos invita a pensar en el legado que dejaremos a las futuras generaciones. Los profesionales se inspiraron y trabajaron en ello. Vemos ambientes que transmiten mucha paz, muy cálidos; realmente pensados para abrazar a la familia y a sus seres queridos. Cada elemento, incluso los nuevos porcelanatos y recubrimientos dan esa sensación; los muebles, los adornos y las plantas completan la idea.

- ¿Qué grandes novedades hay en diseño y arquitectura?

Casacor siempre ha sido el lugar ideal para que las marcas de los distintos materiales utilizados luzcan sus novedades. Tenemos el color del año para paredes, que está inspirado en la suavidad de las plumas y la sutileza de las nubes del atardecer, y puede aportar una sensación de estabilidad, calma y amabilidad en cualquier ambiente. 

Hay accesorios ultramodernos, hasta la cocina más espectacular, con extractor de aire incluido, y por supuesto, la domótica no está ausente en Casacor: con ella es posible controlar a distancia la iluminación y climatización de los ambientes, cerrar y abrir cortinas, controlar los accesos a la casa, etc.

- ¿Qué es lo más complicado de tu trabajo junto a tantos grupos?

No hay trabajo complicado cuando te rodeás con la gente correcta, esa que suma en lugar de restar. Y para nada tiene que ver si es profesional o no, si tiene mucha experiencia o no; lo importante es que tenga ganas de trabajar y hacer que salgan bien las tareas que se le asignan.

- Desde tu experiencia, ¿tienes algo que compartir a nuestras emprendedoras de Para Ellas?

Quiero compartir algunas características básicas (según mi experiencia) para lograr un buen trabajo en equipo: motivación, compromiso, confianza y voluntad para enfrentar los problemas. Por tanto, que no se cansen, que sean constantes y persistentes. Hay que trabajar para conseguir nuestros objetivos; nada nos caerá del cielo si nos ponemos a esperar que las cosas sucedan. Si algo nos enseñó la pandemia, además de amar a nuestra familia con toda el alma, fue a ser resilientes, a sacar fuerzas de donde sea para continuar luchando en la vida y nunca perder la fe en Dios.