Escucha esta nota aquí

La pulpa agridulce del guapurú es indescriptible y la textura pegajosa del motoyoé es inolvidable. Ambas son frutas de árboles nativos, que se encuentran en los patios de las casas o haciendas del departamento de Santa Cruz. Aprovechalos, porque son muy nutritivos.

¿Por qué elegir estos frutos?

El guapurú y el motoyoé están en su auge. Son frutas codiciadas por los paladares de los cruceños que hoy tienen un poco más de cuatro décadas; los más jóvenes, poco conocen estas delicias, porque no las encuentran en los mercados. Por eso, hacé conocer a tus hijos estas delicias de antaño.

¿Les suena la frase: “Ojitos de guapurú”? Es una expresión inmortalizada en canciones populares. Constituye un halago y se lo emplea como sinónimo de ojos hermosos, cuando una mujer los tiene grandes, agraciados, vivaces e intensamente negros. También comenten con sus pequeños sobre ello, así no se extinguirán las tradiciones y nuestros árboles nativos. 


¿Cómo se consume el guapurú?

Como fruta fresca, pero también se preparan refrescos, mermeladas, licores y vinos caseros. Además, la cáscara del tallo y del fruto es una eficaz medicina contra la diarrea. El guapurú es un árbol de aspecto tortuoso, con pocas ramas y corteza gruesa. Crece generalmente bajo la sombra de árboles más grandes. Sus frutos nacen pegados al tallo, son de color morado al principio y negro al madurar.

¿Dónde lo encontramos?

Dentro de Bolivia, fue reportado científicamente en las provincias Andrés Ibáñez, Obispo Santistevan, Florida, Chiquitos y Cordillera, en áreas secas o subhúmedas abajo de los 1700 m de altitud.

¿Cuáles son sus propiedades?

El guapurú es una fruta baja en calorías, es fuente de vitamina C, cobre, fósforo e hierro (por lo que es muy beneficiosa para los anémicos). Sus propiedades antioxidantes y calmantes mejoran la circulación sanguínea, protegen la visión, ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en sangre, mejora la flora intestinal y ayuda con la digestión, por su alto contenido en fibra.

Ahora hablemos de las vitaminas del motoyoé

Desde un punto de vista nutricional y medicinal, el fruto del motoyoé es rico en vitamina C, B1, B3, B6 y B12, minerales, aminoácidos y antioxidantes, teniendo un efecto regenerativo en los tejidos celulares de fumadores y personas que presentan problemas renales. En las regiones tropicales de otros países latinoamericanos, se lo ha procesado en almíbar, harinas y mermeladas.



¿De dónde es originario?

Es una especie nativa de Santa Cruz que lamentablemente cada vez se encuentra en menor cantidad. Se trata de árbol que mide entre unos 25 a 30 metros de altura y un diámetro de copa entre 15 a 18 metros, por lo que su sombra es codiciada. Lo más distintivo de este árbol es su pequeño fruto, que crece en racimos. Su sabor es agridulce, con una consistencia gelatinosa que deja la boca y los dientes con una sensación pastosa, es adictivo cuando uno se sienta a su sombra para comerlos por montones. Prueben para que no se las cuenten.

Un último consejo

Sientan y saboreen cada una de estas frutas, duran poco tiempo en el año. Provienen especies nativas de nuestro país, con grandes beneficios para la salud.

Asesoría: Karol Castedo Melgar. Nutrición y dietética ([email protected])

Comentarios