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Durante la historia de la Iglesia católica, la presencia y acción de la virgen María siempre ha sido fundamental. Ella como intercesora de Dios, se ha manifestado al ser humano de diferentes maneras siendo las más visibles sus apariciones que luego se han transformado en santuarios, lugares santos de oración, contemplación y sanación. Son miles de peregrinos que todos los años visitan estos templos; como el santuario de Lourdes en Francia, de Guadalupe en México y el de Fátima en Portugal; y más cerca de nosotros el santuario de la Mamita de Cotoca. Ahora tenemos un nuevo regalo con el santuario de Schoenstatt”, expresa Rosa María ‘Chochy’ Ortiz, miembro de este movimiento mariano en Santa Cruz.

Schoenstatt es un barrio del pueblo de Vallendar, ubicado cerca de la ciudad de Coblenza, en Alemania, en donde hace más de 100 años el sacerdote José Kentenich, recibe la inspiración divina de conquistar a los fieles, en una pequeña capillita. Creó un santuario mariano como lugar de gracias y así nace la orden sacerdotal y el Movimiento de Schoenstatt, que se encuentra presente en más de 110 países del mundo, con más de 200 santuarios filiales.

El movimiento de Schoenstatt llega a Bolivia, primero a la ciudad de La Paz, en 1974. “En Santa Cruz, la virgen María se revela de una forma especial a través del matrimonio de Enzo Bagnoli y Ruty Suárez, quienes en los años ’90, pasaron por una gran prueba de dolor, en la cual la madre de Dios, a través de la imagen de la virgen de Schoenstatt, se les manifiesta y se viene con ellos desde Ciudad de México para instalarse en el pueblo cruceño. Desde ahí inicia esta gran obra de evangelización de la Iglesia. La manifestación de Dios fue tan clara que a los pocos meses que llegó la imagen de la virgen de Schoenstatt, la familia Roda, a través de Gladys Vaca El Hage de Roda, donaron el terreno donde se construyó la ermita, y actualmente es donde se ha erigido el santuario”, cuenta Paola Cominetti, encargada de comunicaciones y de la actividad de inauguración de la capilla.



La construcción del santuario filial que tiene como lema: Jenecherú, fuego vivo de esperanza, inicia el 1 de junio del 2019 con la coronación de la virgen, como reina de la unidad y construcción del santuario, y se realiza la bendición de la piedra fundamental por monseñor Sergio Gualberti; en diciembre del mismo año inician las obras en el mismo lugar donde se estaba la gruta.

“La fecha original de la bendición fue propuesta para el 2 de mayo del 2020, sin embargo, en los planes de Dios hay otra historia escrita, tres veces hubo que cambiar esa fecha, ya sea por el paro cívico, por la nueva fecha de elecciones nacionales, y principalmente por la pandemia. Finalmente, la bendición del Santuario de Schoenstatt en Santa Cruz, se realizará el 4 de septiembre, con la presencia de monseñor Sergio Gualberti, quién invita a toda la comunidad cristiana a visitar este lugar de peregrinación ubicado en la zona del Urubó; un espacio de meditación, de oración y especialmente de gracias como: el cobijamiento, la transformación y el envío apostólico, a todo aquél que responda al llamado del amor de Dios a través de nuestra madre la santísima María”, invita Rosa María Ortiz, a nombre de los miembros del movimiento.

Contactos e informaciones con María Isabel Di Caulo, al cel 725-02822 y con Roger Baldivieso al cel 725-19197.

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