Escucha esta nota aquí

Es positivo realizar cambios en la alimentación para reducir la ingesta de alimentos chatarra que pueden afectar nuestro bienestar y producirnos alteraciones como sobrepeso, aumento del colesterol, hipertensión y otros males.

Dentro de la pirámide nutricional disponemos de un equilibrio de los alimentos que diariamente tenemos que consumir y, entre ellos, encontramos las grasas buenas, pero, sin embargo, no aparecen las grasas saturadas o también conocidas como malas, por tanto, nuestro organismo no las necesita para nada y, es más, impide el correcto funcionamiento de los órganos vitales.

Menos carnes

No se trata de borrar las carnes del menú diario porque son una de las fuentes principales de proteínas. Lo que se recomienda es evitar el consumo exagerado. El problema es que muchos acostumbran a comerla muy seguido. Además, eligen cortes que contienen grasas dañinas para el cuerpo, como las carnes frías y ahumadas que son ricas en gorduras trans, y se relacionan con un aumento del riesgo de enfermedades a largo plazo (males del corazón, diabetes, obesidad).

Menos salsas y aderezos

Las salsas y aderezos comerciales pueden ser útiles para mejorar el sabor de muchas recetas. Sin embargo, su uso excesivo está desaconsejado, ya que contienen demasiada grasa y aditivos químicos. Su contenido calórico es alto y pueden arruinar por completo la dieta. Si deseas añadir salsa en tus comidas, prepara recetas caseras sin aceites con ingredientes orgánicos.

Más frutas y vegetales

Las grasas malas se encuentran mayormente en productos de origen animal. Razón para seguir una dieta más balanceada y ligera en calorías, consumiendo 5 a 6 porciones de frutas y vegetales al día.

Menos frituras más salud

Tiene mucho que ver en la calidad del plato, el consumo de grasa provoca efectos negativos en la dieta de niños y adultos. En lugar de freír tus comidas, prepáralas al vapor o al horno. Las carnes podemos hacerlas a la plancha. Evita los embutidos, las frituras, la bollería y los alimentos procesados porque contienen mucha sal y azúcar.

MENÚ SALUDABLE

Lunes

Desayuno: Jugo verde (licuar un puñado de espinaca, acelga, manzana verde, apio, achojcha y 1 vaso de limonada sin azúcar) + café +1 tostada integral + 1 cucharada de frutos secos

Almuerzo: Ensalada verde con un chorrito de aceite de oliva o de coco + 1/2 taza de arroz integral + 1 filete de pechuga de pollo

Cena: Suflé de verduras con 2 claras de huevo.

Martes

Desayuno: Café + revuelto de 2 claras de huevo + 1 tostada integral + 1 pieza de fruta 

Almuerzo: Guiso de lenteja con arroz y ensalada verde

Cena: Ensalada colorida con más de 3 verduras + 1 filete de pescado a la plancha + 1 camote pequeño

Miércoles

Desayuno: 1 taza de té + ½ taza de cereales integrales (avena, muesli, etc.) + 1/2 vaso de leche sin grasa + 1 pieza de fruta

Almuerzo: 1 berenjena mediana al horno, rellena con carne de soya y ensalada verde 

Cena: Crema de zapallo

Jueves

Desayuno: Jugo de frutas de temporada + 1 rodaja de pan integral con queso fresco y tomate

Almuerzo: Quinua con pollo + ensalada verde al gusto

Cena: 2 hamburguesas de atún con ensalada

Viernes

Desayuno: Jugo de naranja natural + 2 tostadas integrales con aceite de oliva

Almuerzo: Pescado al horno con ensalada de frejol cambita

Cena: 1 tortilla de verduras con 2 claras de huevo

Natalia Bowles (Nutricionista [email protected])


Comentarios