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Al hablar con ella parece una persona suave, tranquila e introvertida, como casi todas las que son apasionadas por los números o las ciencias exactas. Pero Marcia del Carmen Villarroel es firme y mucho con mucho coraje. De hecho, sin estas actitudes no hubiera podido ocupar un cargo tan alto siendo mujer y mandando a varios hombres. También se derrite como un chocolate ante el calor cuando está frente a su hijo y sus sobrinos. Sobre sus espaldas descansan las finanzas de los bolivianos.

Es la gerente general del Banco Unión y eso no la asusta. Llegar ahí ha sido difícil porque la gente no está acostumbrada a ver a una mujer en un puesto tan alto, hay que ser firme y tener carácter porque los gerentes son varones, y eso lo sabe muy bien esta paceña, madre de Adrián, su único hijo de 17 años, e hija de una madre excepcional. 

Emprendedora y comprometida
No tiene duda que para salir adelante y tener una buena gestión, sobre todo cuando hay que manejar dinero que no es particular sino del Estado, necesita ser fuerte y responsable. “Me considero una mujer emprendedora y comprometida con el desarrollo de mi país desde la función que me toca hoy desarrollar y liderar”, asegura y agrega que está acostumbrada a los desafíos, y considera que las mujeres bolivianas tienen una gran capacidad de trabajo y compromiso, principalmente aquellas que cumplen la doble función de trabajar y de ser madres.

Desde pequeña le apasionan los números y la economía, por esta razón, cuando terminó el colegio decidió estudiar economía y empezó a trabajar en banca en 1992, como oficial de créditos, después fue ascendiendo en las áreas de captaciones, servicio al cliente, comercialización, desarrollo de productos, entre otros. Ha realizado posgrados en Finanzas y en Servicio al Cliente, herramientas que le permiten desempeñar y dirigir el Banco de los bolivianos con responsabilidad.

Cree que en Bolivia la mujer siempre ha tenido un papel fundamental en la economía y la sociedad, principalmente en la lucha contra la pobreza. Antes las mujeres no tenían la posibilidad de estudiar y se dedicaban a ser amas de casa. En los últimos años se han dado mayores oportunidades de formación y crecimiento en los ámbitos profesional y laboral, por lo que ahora vemos que cada vez hay más mujeres en posiciones de liderazgo en empresas e instituciones públicas.

Ella es un ejemplo de estos cambios.“Cuando ingresé al Banco Unión el reto era muy grande, ya que se trataba de romper un paradigma, demostrar que una entidad con participación mayoritaria del Estado puede ser bien administrada y convertirse en el banco más grande de Bolivia”, confiesa y añade que asumió el reto con mucha responsabilidad, por lo que ahora se siente satisfecha con los resultados y orgullosa de lo que ha conseguido hasta ahora.

Tiempo, conocimiento, dedicación y sobre todo compromiso con su trabajo que la llevaron a estar en el lugar donde se encuentra actualmente, dirigiendo la entidad financiera más importante del país. Esto implica muchas horas de trabajo, muchas veces dejar de lado compromisos familiares, pero cree que todo es compensado al ver los resultados obtenidos. En 2007 recibió la invitación del directorio de Banco Unión S.A. para hacerse cargo y trabajar en un proyecto grande que buscaba una transformación en el sistema financiero. Eso implicaba convertir al Banco Unión, de estar en crisis en un banco ejemplo dentro del sistema financiero; democratizando los servicios financieros, mostrando eficiencia y buena administración. Está acostumbrada a los retos y este era uno más. 
Disfruta de estar con su hijo, jugando, paseando y leyendo. Además le gusta bailar, leer y escuchar música.  

Conociendo un poco las facetas de una mujer de números

Marcia es viuda. Tiene una familia muy linda y unida. Vive con sus padres quienes la apoyan y se han convertido, junto a su hijo Adrían, de 17 años, en los pilares de su vida.

 Escolar. Desde colegio se dejó seducir por los números, por esta razón decidió estudiar economía y empezó a trabajar en banca en 1992. 

 Profesional. Empezó como oficial de créditos, después ascendió al área de captaciones, servicio al cliente, comercialización, desarrollo de productos, entre otros.

 Jornada. Trabaja desde muy temprano, su agenda está cargada de reuniones y viajes, cuando está en La Paz. Este ritmo de trabajo le ha enseñado a optimizar su tiempo y darle calidad a su familia.

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