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No hay duda, la buena docencia requiere de pasión y vocación, eso define a Mary del Carmen ‘Nena’ Arias Paz, la profe de los inmensos ojos verdes, que asegura que vibra en el aula desde hace más de 40 años. Por ello, habla con entusiasmo e ilusión de la primera carrera que eligió.

Se formó en la escuela primaria N°4 Aurelio Ribera Méndez y en el Liceo de Señoritas Josefina Goytia. Al egresar siguió la carrera de la docencia en la Normal Enrique Finot, se especializó en La Plata, Argentina, en Problemas de aprendizaje para niños y adolescentes. Luego se encaminó a cursar Ciencias Políticas y enseguida, Derecho, en la UAGRM; también realizó un Diplomado en Altos Estudios Nacionales y cursos de actualización docente.

Fue maestra de primaria, directora del colegio Nacional Florida, turno tarde y renunció para ser diputada nacional. Concluida la gestión parlamentaria, fue directora académica del Tecnológico Santa Cruz. 

El amor por la docencia la llevó a apoyar el proyecto de la Fundación Educativa Corporación Integral de Formación Alternativa (CIFA), donde se desempeña como directora ejecutiva, de coordinación de proyectos y directora general del CEA.

“Tengo una familia muy unida. Somos seis hermanos. Soy divorciada, tengo tres hijos, Ricardo Rafael, Iván Oliver y Erwin Ernesto; y dos nietos, Dieguito y Leito Berzain Carrillo”, expresa con emoción la profe ‘Nena’.

¿Por qué eligió ser maestra?

Mi abuela paterna fue maestra y seguí sus pasos. La elección de mi carrera fue la suma de aptitudes y sin duda mi vocación; es decir, sé hacer esto y además me satisface y me realiza hacerlo.

¿Ha tenido siempre vocación docente?

Parto, al igual que el Libertador Simón Bolívar, convencida que: “Moral y luces son nuestras primeras necesidades”. Entendí que desde la docencia se podía incidir en la mentalidad de la gente, abrir sus opciones, reflexionar sobre el futuro. Eso definitivamente es vocación, no adoctrinamiento.

¿Qué la hizo optar por la capacitación de los adultos?

Este era un deseo postergado por muchos años. Muchos factores confluyeron para que un grueso sector de la población boliviana se viera obligada a abandonar su educación formal: la economía, la disolución de hogares, la migración, etc. A ellos, CIFA les da la oportunidad que creyeron perdida.

¿Hay más hombres o más mujeres en el CEA?

La mujer aún está limitada, por imposición o por decisión propia a cumplir roles más domésticos, postergando sus momentos de realización personal.

¿La educación cívica es muy importante para la sociedad?

La educación cívica es la educación para la ciudadanía, es el ejercicio de nuestros derechos y el cumplimiento de nuestras obligaciones y deberes, su importancia es vital para la sobrevivencia de las sociedades. En ese marco, transversalizamos en todas las materias el tema de la democracia, los derechos humanos y la participación ciudadana. Además, lo relacionado a la violencia intrafamiliar con especial énfasis en la protección de la mujer. Los valores, es conversación diaria en el CEA y deben ser puestas en acción por nuestro alumnado.

¿Por qué está faltando en el currículo escolar?

Recordemos que al poder siempre le ha interesado contar con masas adormecidas e ignorantes. De esa manera ni reclaman ni demandan derechos. CIFA no ha abandonado esta asignatura. La educación ciudadana es la piedra angular de la formación de personas reflexivas, comprometidas y responsables.

¿Cuál es la materia qué ha integrado estos ítems en su plan?

La educación cívica no ha desaparecido formalmente. No existe con ese nombre y se ha incorporado en el área de Cosmos y Pensamiento, pero abordada desde una visión altamente ideologizada, abundante en simbología de pueblos originarios y de corrientes consubstanciadas, con debates propios de la Guerra Fría.

¿Cómo podemos inculcar el amor y respeto por los símbolos patrios?

No podemos seguir confundiendo a los niños y a los jóvenes con este carnaval de símbolos patrios. Bolivia tiene una bandera, la rojo, amarillo y verde. Bolivia tiene un solo escudo y no es ese mamotreto que el Gobierno inventa para imponer su propia identidad. Necesitamos razones para sentirnos orgullosos de la República de Bolivia. Esa es la mejor clase de educación cívica: un deportista boliviano que destaca en el mundo, un literato que es reconocido por sus pares, empresas de éxito que traspasan las fronteras, así se manifiesta el amor y el respeto a la patria y a sus símbolos, reconocidos desde 1825.

En el Día de la Patria, ¿qué nos falta para que el 6 de agosto no sea un feriado más?

Hay una serie de hechos que enlutan mi espíritu. Bolivia no tiene nada que festejar. Quienes nos percatamos de esta realidad, tenemos la obligación moral de hacer sentir en este día, nuestra tristeza, desazón e impotencia por la hipocresía, el cinismo el abuso de poder y la manipulación de los poderes del Estado. Quienes nos sentimos agredidos, deberíamos convocar a una marcha silenciosa o una cadena que demuestre nuestro sentir, pero que el amor por nuestra patria Bolivia, se sienta y esté por encima de todo.

Flanqueada por sus hijos Ricardo e Iván

La profesora Nena Arias

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