Lleva 40 años de su vida dedicándose al voluntariado, esforzándose a través del servicio activo para desarrollar, alentar y brindar liderazgo

8 de noviembre de 2023, 14:00 PM
8 de noviembre de 2023, 14:00 PM

En pleno tratamiento contra el cáncer de mama que la aqueja, asiste a eventos y reuniones para apoyar la causa que la cautiva. Su pasión es el voluntariado, está inmersa en este ambiente desde hace décadas y nada la detiene cuando de servir al prójimo se trata.

Mery Castro de Guzmán, tiene 74 años, nació en Cochabamba, en el matrimonio de Alberto Castro y Elsa André. Radica en Santa Cruz de la Sierra desde 1990, es auditora bilingüe, está casada con Roberto Guzmán, con quien ha formado un hogar para Jean Paul y Sdenka Guzmán Castro.

Ha trabajado en empresas y organizaciones nacionales e internacionales, como Naciones Unidas, ONU, USAID, FAO, GTZ, empresas petroleras y corporativas. Tiene 40 años de servicio voluntario en la Escuela de Padres Sociedad San Vicente de Paul, Confederación de Instituciones Femeninas, Asociación de Mujeres Universitarias Profesionales, Mesa Redonda Panamericana y desde hace unos años en Y’s Men International Service Santa Cruz de la Sierra.

Mery es una gran oradora
Mery es una gran oradora

¿Qué implica ser voluntaria?

Hacemos servicio voluntario en hogares de niños huérfanos, discapacitados, madres adolescentes solteras y comunidades. Fui nombrada presidente de Y’s Men por dos años, luego directora regional Latinoamericana, por otras dos gestiones y actualmente, la central de Ginebra YMI, que trabaja en programas con la ONU, me ratificó como líder de las Américas y presidente de Área y Consultor Internacional.

¿Qué es la organización Y’s Men International?

Es una comunidad mundial de personas de todas las religiones que trabajan juntas de manera constructiva, basadas en las enseñanzas de Jesucristo, en asociación y apoyo a la YMCA, su misión es esforzarse a través del servicio activo para desarrollar, alentar y brindar liderazgo. Construir un mundo mejor para toda la humanidad.

Y’s Men International fue fundada en Toledo, Ohio, Estados Unidos, en 1922, por el juez Paul William Alexander. El año pasado cumplió 100 años y estuve presente en ese festejo, junto a casi 2000 clubes internacionales. El festejo fue en Taipéi, capital de Taiwán.

¿Cuál es la recompensa a esta labor humanitaria?

La satisfacción del deber cumplido y los rostros llenos de amor de las personas a las que ayudamos.

 También, durante mi trayectoria profesional recibí muchos reconocimientos como de la Federación de Profesionales, la Cruz Dorada al Mérito Profesional, como Auditora del Año, igualmente distinciones, plaquetas y medallas de las empresas y organizaciones voluntarias como Asociación de Mujeres Universitarias Profesionales (Amup), Confederación Nacional y Departamental de Instituciones Femeninas (Conif), Mesa Redonda Panamericana, Y’s Men Servicie LAM; y, ahora, YMI Ginebra.

En Taipéi, en ocasión del centenario de su organización
En Taipéi, en ocasión del centenario de su organización

En este ajetreo llegó la enfermedad y tocó su puerta

El 2021 el Señor me puso a prueba con una grave enfermedad, me internaron y me intervinieron en uno de los hospitales donde yo hacía mi servicio voluntario. Fui paciente de cáncer de mama. Gracias a Dios, mi familia, los médicos y las oraciones del ejército de amigos que hice durante mi voluntariado y que iluminaron mi caminar y yo sus caminos, soy una guerrera sobreviviente. 

Eso no me frenó, entre quimioterapia y quimioterapia me invitaron a hacer mis presentaciones a Dubái, Taipéi, Taiwán, Brasil, África, Kenia y Nairobi. Sacaba fuerzas de donde no había, para mostrarme valiente, y pude representar a Bolivia dignamente.

¿Cómo una voluntaria con liderazgo internacional cuál es el consejo para los más jóvenes?

Como líder y voluntaria mujer soy orgullosa del nombramiento como consejera de Y’s Men International, fui electa para la gestión 2024/2026. De 10 miembros, somos tres mujeres, una de Hong Kong, una de la India y yo, de América Latina. Trabajamos bajo tres pilares que son la salud, la educación y el medioambiente para construir un mundo mejor con las enseñanzas de Jesús.

Quiero inspirar y motivar a más mujeres para integrarse al servicio voluntario en favor de los menos favorecidos. Ayudando como profesionales dándoles tiempo y amor. Y compartiendo los dones con los que el Señor nos ha favorecido para hacer de este un mundo mejor, donde reine la paz, la armonía y mucho amor al prójimo como lo hacemos con estas instituciones.