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Por: Rita Medina / Nutricionista, dietista

El colesterol es una grasa que necesita nuestro organismo para funcionar; sin embargo, en cantidades elevadas puede suponer un problema de salud. Aunque siempre se habla de hipercolesterolemia en los adultos, lo cierto es que los niños también pueden sufrirlo por lo que es esencial controlarlo desde la infancia.

Colesterol bueno y malo

El colesterol es una sustancia cerosa que se puede encontrar en todo el cuerpo del niño. Ayuda en la producción de las membranas celulares, algunas hormonas y la vitamina D. El colesterol en sangre proviene de dos fuentes: los alimentos que el niño ingiere y de su hígado. El colesterol y otras grasas son transportados en el torrente sanguíneo. Las dos lipoproteínas más conocidas son las lipoproteínas de baja densidad, LDL, que son las conocidas como malas, porque ayudan al depósito de grasa en las arterias y las lipoproteínas de alta densidad, HDL, el colesterol bueno que movilizan las grasas de las arterias. El desequilibrio de estas propicia las enfermedades cardiovasculares.

Estilo de vida versus colesterol

Estos problemas generalmente están influenciados por los comportamientos de vida y una alimentación rica en grasas y pobre en fibra, con el abuso de productos industrializados, mucha comida rápida y muy pocas verduras y frutas. Más aún con la disminución de la actividad física y cuando se permite que los niños escojan su comida. Queda claro que dejarse manipular con los niños, permitirles el chantaje emocional, llantos, rabietas, enojos, donde se consienten cierta clase de alimentos ‘chatarra’ y también las actividades sedentarias (chatear, juegos electrónicos), a corto plazo puede provocar problemas de salud.

Niños con sobrepeso

Son niños que deben realizarse el análisis para medir el colesterol en sangre. Aquellos con varios factores de riesgo, como exceso de peso hacia la obesidad, enfermedades crónicas como diabetes, problemas de riñón o hipotiroidismo (baja producción de hormonas de la glándula tiroides) y cuando al menos uno de sus padres tiene colesterol superior a 240 mg/dl, lo que significa una historia familiar (padres o abuelos) de enfermedades, como infartos de corazón, angina de pecho u obstrucciones de los vasos cerebrales antes de los 55 años.

Advertencia a los padres

Tenga presente que estas solo son indicaciones, se debe elaborar un plan alimentario especial, según las características de cada niño en cuanto a su nivel de colesterol, su peso, edad, contextura física y hábitos con las comidas. Debe considerarse la actividad física diaria que ayudará a disminuir el nivel de colesterol en sangre.

Recuerda que cuanto más natural sea una alimentación, más sana será y permitirá que el niño crezca sano y fuerte con menos posibilidades de padecer enfermedades crónicas como cardiovasculares, respiratorias y diabetes.

Consulte con su nutricionista para una evaluación nutricional y alimentaria, infórmese de cómo debe alimentar a su familia, no puede exigirle al niño si no da el ejemplo.

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