Escucha esta nota aquí

Para Ellas no solo habla de emprendedoras en estas fechas, se refiere a ellas todo el año, le pone el hombro, las capacita, le da un empujoncito, muestra sus historias, las visibiliza.

La mujer lectora y seguidora, de la revista femenina de los miércoles de EL DEBER, desde hace 35 años, nació como artesana, se preparó y se animó a emprender, se convirtió en microempresaria y hoy nada ni nadie la detiene. Porque la esencia de la mujer boliviana es ser emprendedora.

Emprender, comenzar, iniciar, empezar, abrir un negocio, se ha convertido en los últimos tiempos en la acción que consolida sueños y abre puertas a la realización profesional y económica de muchas mujeres bolivianas que apuestan por diferentes proyectos para el que se forman antes, organizan su tiempo, invierten dinero, adquieren las herramientas y se aprontan a desafiar los obstáculos.

Por ello, el Instituto de la Mujer y Empresa (IME) ha desarrollado un estudio, del cual, hoy se revelará una parte, para comprender esta faceta de la mujer boliviana.

Los datos preliminares del estudio del IME los brindó Xiomara Zambrana, coordinadora nacional del Instituto de la Mujer y Empresa.

“En el Día de la Mujer Boliviana compartimos algunos de los datos del estudio del Perfil de la Mujer Emprendedora en Bolivia, investigación liderada por el Instituto de la Mujer y Empresa (IME) que tiene por objetivo entender cuáles son las necesidades y desafíos de la mujer que hace negocios y emprende en Bolivia. A continuación, les mostramos algunos de los resultados de la primera fase de este estudio que se lanzó en septiembre de este año, a través de encuesta donde participaron más de 500 mujeres a nivel nacional.

Los resultados develaron que la mujer boliviana que emprende tiene un nivel de estudios alto, y que la mayoría emprende sola, un poco más de la mitad son madres y que su principal motivación es desafiarse a sí misma.

Las impulsa su propósito de vida, una pasión que tiene un sustento académico y conocimiento, emprenden en lo que mejor saben hacer. Son mujeres cuya edad promedio es de 26 a 35 años.

La mayoría de ellas, incluyen tecnología en su negocio. Se trata de emprendimientos que están formalizados o en camino a constituirse, y que generan y mueven la economía”.



Los principales resultados de este estudio serán develados en nuestra edición impresa del 20 de octubre.

Comentarios