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Octubre llegó para devolver el verde a la naturaleza. A raíz de la
quema de los bosques muchos vieron y ven como una solución inmediata el reforestar la zona.


Si bien lo mejor es la regeneración natural, es decir, dejar que la naturaleza actúe por sí sola, no hay que desanimarse, en esta época se puede ayudar recolectando semillas de árboles del lugar para luego pensar en reforestar en la temporada de lluvia. 

El mejor momento inicia desde mediados de noviembre hasta febrero, se debe reforestar con especies nativas y asesoramiento. Reforestar en cualquier época y con cualquier árbol, hará que cualquier buena intención fracase.

Hay que tomar en cuenta que si se piensa en reforestar debe ser en zonas no alejadas donde se pueda cuidar de estas plantaciones, lo importante es tener un plan y unirse a quienes conocen del tema. 

Otra forma de ayudar es plantar árboles en zonas urbanas, si bien no sería en la Chiquitania, es algo que aporta y suma a la causa mayor.

En Santa Cruz, activistas e instituciones realizan desde hace tiempo plantaciones en la ciudad y activismo por la Chiquitanía, como el Colectivo Árbol, la Plataforma del Medio Ambiente, Revolución Jigote y el Llamado del Bosque; a ellos se suman los Universitarios por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la UAGRM, 30 voluntarios activos que lideran la campaña Santa Cruz Respira, arborizando los predios de la universidad.

“También estamos colaborando en la recolección de semillas para la Chiquitania, pues los expertos deben realizar estudio de suelos y un plan de acción”, comenta Fabiola Camacho Herrera, voluntaria del grupo Universitarios por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la UAGRM. Para más información, llamar al celular 60001740.

Vanesa Arguedas, activista que lidera la iniciativa en la Comarca Chiquitana, un eco-emprendimiento que se articula en actividades de formación, investigación y prácticas en terreno. Tiene previsto reforestar cinco hectáreas de bosque nativo seco chiquitano, ubicado en sus predios, que fue afectado por las quemas. 

Niños y niñas de 7 a 12 años con sus familias serán quienes hagan esta labor. Acompañará esta tarea con talleres, y, para comprar los platines y cuidarlos, los niños hornearán y venderán galletas. “Tendremos actividades dedicadas a la investigación, ecoturismo, trayendo expertos internacionales, contaremos con una aplicación para que la gente pueda participar y aportar virtualmente desde el exterior”, cuenta. Más datos al 71079381.

Diversidad de grupos a nivel nacional, se unen a la recolección de semillas y otras actividades, Claudia Zamora, ingeniera ambiental es una de ellas, señala la importancia de no reforestar la Chiquitanía hasta que los expertos no releven un diagnóstico, algo que no será inmediato por el daño que ahora tiene la zona. 

“Hay que esperar, se puede recolectar semillas y estar activos, impulsar la restauración del suelo, crear viveros, coordinar con las comunidades; no se puede plantar cualquier especie en cualquier época”. Contacto: 72612313.